Política 11-12-2019

Alberto Fernández: "Estamos decididos a poner a Argentina de pie"

Un día después de la salida de Mauricio Macri de su antiguo despacho, Alberto Fernández brindó un discurso este martes desde la Casa Rosada, en Buenos Aires, frente a una multitud de militantes peronistas y en calidad de nuevo presidente de Argentina.

"Estamos decididos a poner a Argentina de pie", prometió Fernández desde el escenario montado en el frente de la residencia presidencial, de cara a una Plaza de Mayo colmada.

Junto con Alberto Fernández salió la exmandataria del país y actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, para dirigirse al pueblo argentino.

"Sé que estos cuatro años han sido muy duros para tantos y tantas. [Falta de] trabajo, hambre, pobreza. Problemas que deberían desvelar a todos los argentinos y argentinas bien nacidas. Fueron también duros para quienes fueron objeto de persecución, se buscó que literalmente desapareciéramos como seres humanos, a través de la humillación", dijo Fernández de Kirchner.

Y añadió: "Sin embargo, pese a todo eso hoy estamos aquí".

"Ustedes pueden ver que hago lo que pienso y digo lo que siento. Nunca una cosa diferente", señaló la ahora vicepresidente argentina, quien habló de la necesidad de tener "mucha voluntad, mucha humildad y memoria, pero también coraje, no soberbia".

Luego, se dirigió a Alberto Fernández: "Usted ha comenzado su Gobierno con muy buenos augurios. Confíe siempre en su pueblo", dijo.

Y agregó que tiene una tarea "muy dura", porque el Gobierno saliente le ha dejado "un país devastado, tierra arrasada".

"Aprendimos que con nuestra división, ellos se hacen fuertes"

A su turno, el flamante jefe de Estado argentino señaló: "Qué linda es esta noche. Volvemos a celebrar otro día en democracia, donde se pone fin a un tiempo y comienza otro".

A continuación agradeció "a Dios" por haber puesto en su camino al expresidente Néstor Kirchner (2003-2007), para "levantar las banderas del trabajo, de la producción y de la democracia".

"Néstor no se murió, Néstor vive en el pueblo", cantó la multitud, en referencia al dirigente peronista fallecido.

También recordó que el mismo día tuvo la "alegría adicional" de haber conocido a Cristina, con quien alguna vez, reconoció, se "distanciaron".

"Nos reencontramos sabiendo que no había diferencias centrales entre nosotros, que nos habíamos distanciado por formas. Esa distancia solo favoreció para que este espacio se divida y que vuelvan a ganar los que siempre ponen obstáculos para que la Argentina se desarrolle, los mismos que aparecen en escena para endeudarnos, privilegiar a sus amigos, dejar con hambre a las familias".

En un tramo de su discurso, Fernández trazó un diagnóstico negativo respecto a lo que dejaba el Gobierno de Mauricio Macri, lo que motivó insultos de parte del público hacia el exmandatario. En seguida, desde el escenario el presidente los frenó. "Ya no hace falta, todo eso ya pasó", sostuvo.

"Al pasado más reciente, simplemente recodémoslo para no repetirlo. Tengamos memoria. Nosotros aprendimos que con nuestra división, ellos se hacen fuertes", sostuvo en alusión a las fracturas del peronismo y la posterior conquista del poder del gobierno saliente, de centroderecha neoliberal.

"Y aquellos que alguna vez apoyaron esas políticas, espero que hayan entendido. Es un sistema que solo favorece a unos pocos y castiga a las mayorías populares, que solo trae pobreza, nos endeuda y nos atrapa en lo más cruel del sistema financiero", manifestó.

Contra la "persecución" judicial y los "linchamientos mediáticos"

Tal como lo viene haciendo en sus declaraciones previas, Fernández se refirió a la reforma del sistema Judicial que busca implementar, con el objetivo de evitar el 'lawfare' o guerra jurídica contra dirigentes populares.

"Quiero que todos me ayuden a que pongamos en la Argentina un sistema judicial que no nos avergüence, que deje de ser usado para perseguir a los opositores, que usa la prisión preventiva para amedrentarlos", señaló.

También vinculó esas prácticas al rol de los medios concentrados y la intromisión de la política en la Justicia. "En la Argentina que viene se terminaron los operadores judiciales, que se los prestan entre los jueces, y los linchamientos mediáticos que todos los días soportamos", señaló.

Un traspaso pacífico y con pedido de unidad

Luego de la juramentación de este martes, Fernández recibió la banda presidencial de manos de Macri, un acto en el que ambos se abrazaron. En sus primeras palabras frente al Parlamento local, destacó la importancia de haber logrado una alternancia de poder pacífica y sin enfrentamientos: "Reivindico mi compromiso democrático, y la convivencia de los argentinos más allá de sus diferencias", manifestó.

A su vez, prometió "convocar a la unidad de toda la Argentina, en pos de la construcción de un nuevo contrato ciudadano, fraterno y solidario".

En sintonía, priorizó: "Es tiempo de llegar a los últimos, y luego a todos, con justicia social". Al respecto, remarcó que "más de 15 millones de personas sufren inseguridad alimentaria". Y añadió que el primer objetivo será impulsar el plan Argentina Contra el Hambre: "Uno de cada dos niños es pobre, y sin pan, no hay presente ni futuro".

RT