Economía 31-05-2019

Asia prepara una cruzada contra el dólar

Es necesario crear una moneda asiática única para el comercio entre países, dijo el primer ministro de Malasia, Mahathir bin Mohamad.

"Si los países asiáticos quieren unirse, deberían comenzar por crear una moneda comercial común basada en el estándar de oro, porque el oro es mucho más estable. No se utilizará para pagos interiores, sino solo en operaciones comerciales" entre países, dijo el político.

Mohamad señaló que "bajo el sistema de intercambio global actual, los medios de pago locales están sujetos a factores externos y se convierten en objeto de manipulación".

Anteriormente, el Departamento del Tesoro de EEUU había dicho en su informe al Congreso que nueve países, incluida Malasia, requieren mucha atención. Los estadounidenses sospechan de la manipulación de las monedas. Washington amenazó con castigar a esos países imponiendo aranceles contra sus bienes.

Malasia se tomó en serio esta amenaza: el Banco Central local intentó defenderse de inmediato y dijo que su intervención en los mercados de divisas estaba limitada a medidas para combatir la excesiva volatilidad.

Varios países asiáticos, incluida Malasia, ya cuentan con una unidad monetaria asiática, llamada AMU, pero no tiene una representación física y se usa solo para la compensación (acuerdos entre Gobiernos bajo un contrato especial), escribe el medio ruso Vzglyad.

"Los países son demasiado diferentes y pueden tener puntos de vista diametralmente opuestos tanto de geopolítica como de desarrollo económico. Si en los países europeos existían razones políticas muy importantes para crear una moneda única, una mayor transición al euro y unirse a la UE, en la región asiática simplemente no existen tales razones. Pocos quieren sacrificar su soberanía, especialmente cuando existe una evidencia creciente del camino de desarrollo sin salida de la UE y el creciente número de escépticos europeos", afirma Gennadi Nikolaev de la Academia de Gestión Financiera y de Inversiones de Moscú.

Expertos rusos aseguran que el destino de la moneda asiática depende en primer lugar de China. Sin la participación de Pekín, el plan de Malasia está condenado al fracaso, explica Vladímir Rozhankovski del Centro Financiero Internacional. Supone que China puede abandonar la idea de promover su yuan como una alternativa al dólar y aprovechar la idea de crear una moneda regional única en el modelo del euro.

"El concepto de 'un país, una moneda' es bastante trivial y muy arriesgado. Esto le permite al Tesoro de Estados Unidos imponer sanciones fácilmente a China si es necesario. Pekín regularmente se menciona en las listas estadounidenses de países 'manipuladores de divisas' y, aparentemente, esta situación solo empeorará", pronostica Rozhankovski.

La existencia de una moneda única de varios países asiáticos convierte el objeto de impacto de Estados Unidos en algo más borroso. Y es probable que los socios comerciales de China en la región apoyen esta idea.

"Después de todo, una moneda única permitirá realizar pagos directamente, evitando inconvenientes, a veces, bastante caros para las monedas pequeñas y volátiles en las etapas de conversión. Anteriormente, este papel era tradicionalmente desempeñado por el dólar estadounidense, pero a medida que la crisis de la guerra comercial entre China y Estados Unidos se agudizaba, sería bastante extraño esperar que Pekín obedeciera al dólar en el futuro. Por supuesto, estamos lejos de pensar que China pueda permitirse el lujo de abandonar los asentamientos en dólares ya mañana, pero es obvio que China se está preparando un 'campo de aviación de repuesto', y este proceso no se puede detener", dice Rozhankovski.

El único riesgo, en su opinión, es la falta de experiencia en gestión de divisas con un tipo de cambio libre. Otras variantes no serían aceptadas por muchos países tradicionales con economías de mercado, incluida Malasia. Sin embargo, las guerras comerciales pueden ayudar a Pekín a decidir crear un mercado verdaderamente libre, espera el experto ruso.

Al final, una unidad monetaria de este tipo no solo puede sacudir la dominación del dólar en el comercio internacional, sino también cambiar la estructura de las reservas de muchos países (donde el dólar y el euro lideran).

El poder de la economía china es indiscutible, y es en los países de la ASEAN +3 (China, Japón y Corea del Sur) donde se concentran la mayoría de las reservas de oro del mundo. Por lo tanto, la moneda única asiática en teoría podría ser un nuevo polo del sistema monetario e incluso descarrilar al dólar, concluye Vzglyad.

Sputnik