Análisis 05-10-2018

Ausencia de Bolsonaro marca último debate presidencial antes de elecciones en Brasil

La ausencia del candidato de la ultraderecha Jair Bolsonaro (Partido Social Liberal) marcó el último debate de televisión entre los aspirantes a la presidencia del Gobierno de Brasil antes de las elecciones del domingo 7 de octubre.

Bolsonaro, favorito en todas las encuestas de opinión, fue el blanco favorito del resto de contrincantes, pero permaneció en su casa de Río de Janeiro, alegando que el equipo médico que le trata le prohibió participar.

El candidato de la ultraderecha se recupera de la puñalada que recibió en el abdomen a principios de septiembre, por lo que los médicos consideraron que hablar durante diez o 15 minutos seguidos supondría un riesgo para su recuperación.

Sin embargo, el presidenciable concedió una entrevista a la cadena de televisión Record que se emitió en el mismo horario que el debate del resto de presidenciables en la cadena Globo.

Sus adversarios no dejaron pasar la oportunidad de atacarle tildándole de cobarde: "Dio una entrevista en la Record y no está aquí debatiendo entre nosotros, se echó para atrás", criticó Marina Silva (Rede).

Candidatos a la Presidencia de Brasil tendrán hoy su último debate en televisión

"Tenía que estar aquí, pero desgraciadamente huyó y está en la cadena de la competencia dando entrevistas", añadió más tarde Ciro Gomes (Partido Democrático Laborista), tercero en las encuestas.

Gomes y Henrique Meirelles (del oficialista Movimiento Democrático de Brasil) coincidieron en afirmar que un "salvador de la patria" es un peligro para el país, en clara alusión al candidato de la ultraderecha.

El más enfático fue Guilherme Boulos (Partido Socialismo y Libertad), que alertó de que con Bolsonaro Brasil estaría cerca de volver a la dictadura militar (1964-1985).

"No podemos fingir que está todo bien; hace meses que estamos haciendo una campaña que está marcada por el odio (…) Hace 30 años, pero creo que nunca estuvimos tan cerca de lo que sucedió en ese momento", dijo el candidato de la izquierda.

El candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Haddad, segundo en las encuestas tras Bolsonaro, no fue el que más le atacó.

Haddad tuvo que defenderse de varios ataques de sus adversarios que le recordaron los escándalos de corrupción de su partido y le reprocharon que dependa totalmente de su mentor, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011).

Haddad aprovechó para subrayar que Lula está "considerado un preso político en el mundo entero" y que hubiera ganado las elecciones en el primer turno si la Justicia le hubiera permitido presentarse.

El presidenciable del PT es el segundo en la carrera electoral: según la encuesta del instituto Datafolha divulgada este jueves, tiene un 22% de los votos.

Bolsonaro sigue liderando con el 35% de apoyos, y si no hay grandes cambios hasta el domingo ambos pasarán al segundo turno electoral, previsto para el 28 de octubre.

Sputnik