Política 03-10-2017

Barcelona se querellará contra la Policía por las agresiones "más graves"

El Ayuntamiento de Barcelona se querellará y se personará como acusación popular en los casos «más graves» de agresiones presuntamente cometidos por los agentes policiales el domingo en las cargas contra quienes protegían los puntos de votación del referéndum promovido por la Generalitat.

El teniente de alcalde Jaume Asens ha puesto como ejemplo las lesiones sufridas por un manifestante que recibió un impacto en el ojo por una bala de goma y que, tras ser intervenido quirúrgicamente, «parece que perderá la visión», según ha revelado el concejal, quien ha considerado que la acción de los antidisturbios de la Policía Nacional son la «vulneración de derechos humanos más grande en los últimos 30 años protagonizada por cuerpos del Estado».

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha asegurado esta mañana que los policías habían realizado «agresiones sexuales» durante un desalojo en un colegio electoral en el barrio de la Barceloneta. En ese sentido, Asens ha aclarado que el Consistorio ha recibido información de dos posibles agresiones sexuales cometidas por agentes durante la operación de desalojo de los colegios electorales donde actuaron.

El Ayuntamiento ha cifrado 302 personas tratadas por lesiones en la capital catalana tras los disturbios, dos de ellos menores de edad. Han sido atendidas por contusiones, policontusiones, heridas, traumas de diferente tipología, fracturas y ataques de ansiedad. Dos personas siguen hoy hospitalizadas en la ciudad.

Asens ha opinado que el operativo policial en torno al 1-O ha supuesto «un punto de inflexión». «Se han cruzado muchas líneas rojas y son hechos que no pueden quedar impunes», ha postulado el concejal, que ha atribuido a los agentes «tratos degradantes» y «ensañamiento» en algunos casos. «Se produjeron excesos que creemos que no están justificados», ha señalado Asens, que ha blandido que el Ayuntamiento dispone de testimonios e imágenes «que apuntan que en algunas circunstacinas no hubo aviso previo y se intervino directamente con uso de la fuerza».

Asens ha considerado que, en los días previos al 1-O, «se creó un clima de tensión y animadversión que facilitó que se cometieran excesos», de los que ha puesto como ejemplo los gritos de «A por ellos» a la salida de vehículos de la Guardia Civil de cuarteles de distintas localidades del resto de España para engrosar el operativo en Cataluña, así como las declaraciones de algunos miembros del PP. «Ha llevado a que los agentes salieran con un ánimo más exaltado de lo normal», ha juzgado Asens, quien ha apuntado que «hay testigos que explican que algunos agentes tenían síntomas evidentes de haber tomado sustancias estupefacientes». «No sé si será cierto, debería contrastarse», ha puntualizado.

El Ayuntamiento de Barcelona ha programado servicios mínimos ante la huelga general convocada en Cataluña por las entidades independentistas. Al mismo tiempo, secundará el paro "de país" de la Mesa por la Democracia y al que se han sumado los principales sindicatos. Equipamientos municipales como pabellones, bibliotecas o centros cívicos cerrarán durante todo el día de mañana.

«Son respuestas necesarias en este momento, en el que se requiere la máxima unidad para demostrar el rechazo a los hechos de ayer», ha aducido el teniente de alcalde Gerardo Pisarello. Los actos institucionales del Ayuntamiento previstos para este martes quedan suspendidos.

Los socialistas, que son socios de gobierno de Colau, respaldan las movilizaciones. El líder municipal del PSC, Jaume Collboni, ha negado que las acciones de denuncia a las que el Ayuntamiento se adhiere revistan un apoyo al secesionismo. «Tiene por objetivo denunciar la desproporción de la actuación policial. No supone dar apoyo a una declaración unilateral de la independencia ni al independentismo», ha remarcado el concejal, quien ha opinado que Colau «ha sido clara» en contra de que el Parlament apruebe en los próximos días la ruptura con el resto de España, pero ha avisado a los 'comunes' que «no se puede ser ambiguo ni buscar subterfugios» ante un posible debate sobre la secesión exprés en la cámara catalana.

Las escuelas públicas de Barcelona decidirán por su cuenta si se añaden o no al paro de mañana. El balance provisional del Ayuntamiento es que en 29 centros educativos se produjeron daños durante el 1-O. La concejal Laia Ortiz ha apuntado que los más graves fueron obra de la actuación policial y ha estimado que las reparaciones costarán 104.413 euros a las arcas municipales. Unos 93.000 euros se destinarán a reponer mobiliario y unos 10.500 a limpieza.

Los centros docentes de Barcelona más afectados por las cargas y los registros policiales fueron los de Ramon Llull, Pau Romeva, Àgora y Els Horts. Ortiz ha añadido que el Ayuntamiento valora reclamar indemnizaciones por los desperfectos en colegios e institutos.

El MUNDO / ESPAÑA