Análisis 08-09-2017

De Harvey a Irma, ¿estamos ante una temporada de huracanes inusual?

Estados Unidos se prepara otra vez para lo peor mientras el "épico" huracán Irma avanza a Florida, días después de que el huracán Harvey destrozó Texas y causó decenas de muertes y miles de millones en pérdidas.

Irma se degradó hoy a huracán de categoría 4 y se espera que toque tierra en el sur de Florida el domingo por la mañana.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos advirtió que, con vientos de hasta 250 kilómetros por hora, todavía es "en extremo peligroso".

El presidente de Estados Unidos publicó en Twitter que "el huracán Irma es de proporciones épicas, quizás sea el más grande que hayamos visto. Pónganse a salvo y salgan de su camino, si es posible. El gobierno federal está listo".

Los sucesivos huracanes, junto con la formación de José y Katia en el océano Atlántico esta semana, plantean de inmediato una pregunta: ¿Estamos ante una temporada de huracanes inusual, en el contexto del calentamiento mundial?

EN REALIDAD NO ES TAN EXTRAORDINARIA

"Estados Unidos nunca ha sido asolado por dos huracanes de categoría 4 en la misma temporada", dijo a Xinhua Phil Klotzbach, un experto en huracanes de la Universidad Estatal de Colorado. "Pero apenas es el segundo huracán que impactará a Estados Unidos este año. En años anteriores hemos sido impactados por cuatro fuertes huracanes (en la misma temporada), de modo que aún no es tan extraordinario".

De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, en una temporada de huracanes promedio en el Atlántico, la cual se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre, se registran 12 tormentas, de las cuales seis se convierten en huracanes, incluyendo tres de gran categoría.

En un período típico de dos años, las costas estadounidenses son asoladas por un promedio de tres huracanes, uno de los cuales está clasificado en categoría 3 o mayor, con vientos de al menos 178 kilómetros por hora.

En realidad, Estados Unidos ya ha registrado antes cuatro huracanes de categoría al menos 3 en una misma temporada. El ejemplo más reciente ocurrió en 2005, cuando Dennis, Katrina, Rita y Wilma tocaron tierra, dijo Klotzbach.

Pero es la primera vez que tres huracanes, Irma, José y Katia, tienen el potencial de tocar tierra al mismo tiempo, según Eric Blake, científico del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.

"Nunca hemos visto algo como esto en épocas recientes", publicó Blake en Twitter. "¿Tres distintos huracanes vistos al mismo tiempo en el Atlántico? Algo sin paralelo y completamente ridículo dada (la magnitud de) Irma".

UN AÑO ACTIVO

Richard Rood, profesor de Clima y Ciencia e Ingeniería Espaciales de la Universidad de Michigan en Ann Arbor, dijo que este año es "característico de un año activo", aunque los huracanes del Atlántico que tocan tierra en Estados Unidos varían cada año.

"Los huracanes no sólo se organizan por el flujo circular alrededor de su ojo, sino también verticalmente. La pared del ojo es casi recta", explicó Rood a Xinhua.

"Durante los años activos, el océano está caliente, pero también se requiere que el viento en la parte superior de la troposfera sea relativamente débil. Si el viento en la parte superior de la troposfera es fuerte, inhibe la capacidad de las tormentas para desarrollar su estructura vertical", dijo.

"Otra característica de los años activos es que las perturbaciones originadas en el norte de Africa apoyan la estructura de los huracanes. Este año están presentes todos estos factores", añadió.

CAMBIO CLIMATICO

Huracanes como Harvey e Irma no son causados por el cambio climático, pero despiertan inquietud por el papel de la creciente temperatura mundial, algo que los científicos atribuyen al incremento de emisiones de gases de efecto invernadero por la quema de combustibles fósiles.

Un prudente Klotzbach evitó sacar conclusiones y sólo dijo que "es difícil asegurar qué tanto está involucrado el cambio climático".

"Lo cierto es que el Atlántico había estado en un período de huracanes bastante tranquilo (hasta este año). Además, antes de Harvey, Estados Unidos registró su mayor tiempo sin que ningún huracán de gran categoría tocara tierra", indicó.

Sin embargo, Rood fue menos escéptico. "Sabemos que la temperatura atmosférica está aumentando. Lo más importante que es la temperatura del océano y el contenido calorífico del océano están incrementándose. Por consiguiente, todas las tormentas se están formando en esta clima cambiante, en el calentamiento global", dijo. "Por lo que es difícil imaginar que el calentamiento no influye en las tormentas".

"La pregunta es: ¿La influencia del calentamiento es bastante enorme como para decir que existen diferencias respecto de las tormentas de, digamos, hace unos 50 años? Los científicos que realizan estudios de atribución están respondiendo cada vez más que sí", señaló Rood.

"La magnitud podría ser del orden de 10 por ciento más de precipitación. Estas tormentas ya son eventos extremos, por lo que un 10 por ciento adicional es bastante importante. Lleva los efectos más allá de los márgenes para los que podríamos estar preparados", concluyó. "Las extremas precipitaciones y la mayor extensión geográfica de las tormentas de 2017 son consistentes con el calentamiento global".

¿UNA NUEVA NORMALIDAD?

En cuanto a que ocurran de forma sucesiva huracanes de gran categoría, Klotzbach dijo que tal situación es "bastante común".

"De hecho, las primeras cinco tormentas ocurridas en el Atlántico en 1961 fueron de gran categoría", dijo. "En términos de tocar tierra, la última vez que dos huracanes de gran categoría tocaron tierra fue en 2004, con Iván y Jeanne".

Sin embargo, que dos huracanes sucesivos de gran categoría toquen tierra en la parte continental de Estados Unidos "es inusual", señaló Rood, quien calificó de "carentes de visión de largo plazo y destructivas" las políticas climáticas de la administración Trump, la cual incluso afirmó que el cambio climático es un engaño.

"¿Que haya huracanes con mayor frecuencia es la nueva normalidad? No me gusta el término 'nueva normalidad' porque nos encontramos en un momento en el que el continuará el calentamiento global, al menos en las siguientes décadas", dijo Rood.

"La nueva normalidad es el cambio. El clima está cambiando, por ende, también las estadísticas de tormentas. Considero que las tormentas extremas serán cada vez más frecuentes y cada vez más extremas", dijo Rood.


Xinhua