Mundo 03-03-2017

Descubren cómo reducir el impacto de las vacas en el cambio climático

La ganadería es responsable de aproximadamente el 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero (relacionadas con el cambio climático ), y una parte importante de este problema se encuentra en el metano que expulsan los rumiantes ( vacas, ovejas y cabras ) en su proceso de digestión.

Pequeñas adaptaciones en la dieta de los rumiantes -mejorando la calida de los pastos y el pienso- puede reducir la emisión de metano pero en 2013 se descubrió una molécula -, denominada 3- nitrooxypropanol- que añadida a la dieta de estos animales puede reducir de forma significativa el problema de los gases (que principalmente se expelen por la boca).

Ahora, un equipo internacional en el que han participado investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha conseguido entender cómo funciona exactamente esta molécula, según detallan en un artículo publicado esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Una de las partes destacadas de este estudio es que la administración de pequeñas cantidades de 3- nitrooxypropanol a la dieta de las vacas mejora la eficiencia de su alimentación sin alterar la calidad de su carne y su producción de leche.

Proceso de funcionamiento

Los rumiantes son animales que digieren los alimentos mediante la fermentación que llevan a cabo microorganismos presentes en el rumen. En este proceso se producen ácidos orgánicos (ácido acético, ácido propiónico y ácido butírico), que son absorbidos y metabolizados por el organismo como fuente de energía, y metano, que se escapa a la atmósfera en forma de gas.

En 2014, los científicos ya demostraron en ovejas la efectividad de esta molécula pero desconocían su funcionamiento. Ahora, las investigaciones realizadas in vivo , mediante incubaciones de microorganismos anaeróbicos del aparato digestivo de los rumiantes, han revelado cómo el compuesto 3-nitrooxypropanol afectaba sólo a la población de microorganismos responsables de producir metano (arqueas metanogénicas) y no a aquellas que contribuyen en la digestión (bacterias).

David Yáñez, investigador del CSIC de la Estación Experimental del Zaidín, explica que “hasta la fecha no se había descrito el mecanismo de acción de un compuesto que pudiese reducir la producción de metano en animales de manera persistente (un 30% menos en la emisión por animal) y sin riesgos para la salud del animal o su productividad”.

Los resultados de este trabajo plantean la posibilidad de disminuir las emisiones de metano y contribuir a una reducción de la temperatura global, causa derivada de los gases de efecto invernadero. Además, “se incrementaría la eficiencia de producción del sistema de los rumiantes al aprovechar mejor la energía ingerida a través de los alimentos, ya que la producción de metano implica una pérdida de hasta el 12% de la energía que ingieren los animales”, apunta Yáñez. En el estudio han colaborado la Universidad de Auburn (Estados Unidos) y el Instituto Max Planck (Alemania), además de la empresa DSM Nutritional Products (Suiza), que ha desarrollado el compuesto 3-nitrooxypropanol y tiene la patente.


La Vanguardia