Política 09-10-2019

Ecuador acepta ayuda de ONU para apaciguar protestas y ordena toque de queda

El gobierno de Ecuador aceptó el martes la colaboración de Naciones Unidas para abrir un diálogo con grupos indígenas que se oponen a las medidas de austeridad del presidente Lenín Moreno y que mantienen sitiada a la capital Quito con protestas.

Miles de manifestantes indígenas llegaron a la ciudad desde zonas andinas del centro y norte del país para presionar al mandatario para que desista de la eliminación del subsidio al diésel y la gasolina, que había estado vigente por décadas.

Un grupo logró romper el cerco de las fuerzas de seguridad e ingresó brevemente a la sede de la Asamblea Nacional, antes de ser desalojado por policías y militares pacíficamente, según testigos de Reuters.

“¡Viva el pueblo!”, gritaban algunos eufóricos manifestantes en el recinto legislativo, que estaba cerrado el martes. Afuera del parlamento, la policía hizo retroceder a los indígenas con gas lacrimógeno.

Manifestantes tomaron una parte de un cerro donde hay antenas de transmisión de radio y televisión y otros interrumpieron el abastecimiento de agua en algunas partes de la provincia de Tungurahua, según las autoridades.

Moreno declaró un estado de excepción y trasladó las operaciones del gobierno a la ciudad costera de Guayaquil, donde ha habido menos disturbios. Tras la invasión de la Asamblea el martes, el mandatario decretó además un toque de queda por las noches y madrugadas en zonas cercanas a edificios públicos e instalaciones estratégicas.

La cancillería dijo en un comunicado que el Gobierno está dispuesto a recibir el acompañamiento de Naciones Unidas, “que favorezca el retorno a la paz social y entendimientos dentro del país”.

Moreno, junto con los jefes de otros poderes del Estado, llamó al diálogo a los manifestantes y denunciaron la presencia de “fuerzas ajenas” que pretenden destruir el orden democrático en el país durante una cadena de radio y televisión.

“Alentamos el diálogo nacional como el camino necesario para encontrar un cause común para que prime el interés nacional y la paz social”, dijeron en una resolución que fue leída por el contralor del Estado, Pablo Celi.

Más tarde, en una entrevista televisada en cadena nacional, cuando se le preguntó si ha pensado en renunciar, dijo: “No, bajo ninguna circunstancia y no veo porque tendría que hacerlo si estoy tomando las decisiones correctas. El momento que el pueblo ecuatoriano desea que me vaya, yo me iré”.

Los movimientos sociales y sindicatos ratificaron la convocatoria a un paro nacional para el miércoles.

REUTERS