Economía 19-08-2017

EEUU 'golpea primero' en un posible conflicto comercial con China

Mientras todo el mundo está pendiente de la situación en la península de Corea, el presidente estadounidense, Donald Trump, dio el primer paso hacia una posible guerra comercial con Pekín, opina el periodista ruso Piotr Akópov.

El 14 de agosto, Donald Trump firmó el memorando que autoriza al representante comercial de EEUU en China a realizar una investigación sobre el supuesto robo de propiedad intelectual del país norteamericano.

Washington considera que las autoridades chinas obligan a las empresas estadounidenses que trabajan en el país asiático a compartir información intelectual y, en caso de negarse, les obligan a cerrar sus negocios, sugiere el columnista en un artículo publicado en el diario ruso Vzglyad.

Por su parte, el Ministerio de Comercio de China ya ha reaccionado a la firma de este documento.

"En caso de que en EEUU no actúen de forma prudente, sean poco respetuosos hacia las reglas del comercio multilateral o recurran a medidas destinadas a socavar las relaciones económico-comerciales, China no permanecerá de brazos cruzados y aplicará todas las medidas de respuesta a su alcance", declararon.

Desde el principio de su campaña electoral, Trump insistió en que el comercio con China no beneficiaba a EEUU. El político prometió corregir esta situación de todas las maneras posibles.

No obstante, tras ser elegido, Trump no se lanzó al ataque de China. Al contrario, el mandatario estadounidense trató de ponerse de acuerdo con Pekín utilizando el problema norcoreano, opina Akópov.

Según el periodista, los últimos seis meses de tensiones y especulaciones en torno al problema norcoreano no pusieron a China en una situación embarazosa.

"Pekín diferencia de una manera perfecta 'el juego con Corea' y sus discrepancias comerciales y exhorta a Trump a que no los mezcle. Por su parte, el mandatario de EEUU declaró abiertamente que si China no ayudaba a domar a Corea del Norte, Pekín no disfrutaría de unas buenas condiciones en sus relaciones comerciales con Washington", escribió.

Ahora, la Casa Blanca tiene que obligar a China a comprar más bienes estadounidenses y localizar de vuelta en territorio estadounidense la producción industrial de EEUU. El objetivo de esta medida sería cumplir con la promesa electoral de incrementar las inversiones en la economía del país norteamericano.

Sputnik