Mundo 04-07-2017

El cambio climático amenaza toda forma de vida

Existe en el mundo un consenso generalizado entre los más destacados científicos climáticos de que el dióxido de carbono es el principal contribuyente del calentamiento global y que sus consecuencias incluyen un aumento de los niveles del océano, deshielo de glaciares y aumento de la temperatura, y sequías y lluvias más intensas, entre otros.

Las olas de calor, las tempestades, las anomalías atmosféricas, es decir, estos fenómenos extremos han colocado en jaque a la humanidad. Estamos yendo hacía un mundo desconocido. A finales del siglo XX, las primeras advertencias sobre la transformación de los patrones climáticos empezaron a aparecer conforme los avances tecnológicos permitían a científicos de todas partes del globo examinar a profundidad los fenómenos atmosféricos y cómo estos se interrelacionan entre sí, develando poco a poco que la actividad humana de los últimos 100 años había alterado gravemente el equilibrio climático amenazando con desencadenar un aumento peligroso de temperatura planetaria que destruiría miles de ecosistemas por todo el planeta. Este conjunto de alteraciones climáticas se les generalizó con el término: "Cambio Climático".

El 2016 fue el año más caluroso de la historia

Tras un año que ha roto todo los esquemas, que ha batido todos los récords, que ha superado cualquier previsión; tras miles de artículos publicados en miles de medios cada mes alertando acerca del drama del cambio climático; tras tres años superando el mismo hito, esta noticia, tristemente, no es novedad. Pero sí que es la imagen de uno de los peligros más grandes que afronta la humanidad, pese a que algunos líderes mundiales le den la espalda.

La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio, más conocida como NASA (por sus siglas en inglés, National Aeronautics and Space Administration), que es la agencia del gobierno estadounidense responsable del programa espacial civil, así como de la investigación aeronáutica y aeroespacial; la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA, por sus siglas en inglés), una agencia científica del Departamento de Comercio de los Estados Unidos cuyas actividades se centran en las condiciones de los océanos y la atmósfera; y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), o en inglés, World Meteorological Organization (WMO) una institución internacional creada en 1950 en el seno de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cuyo objetivo es asegurar y facilitar la cooperación entre los servicios meteorológicos, las referidas organizaciones internacionales, han confirmado que 2016 ha sido el año más caluroso desde 1880.

El año pasado la temperatura global se situó 1,1 grados centígrados por encima de la que había en la era preindustrial. 2016, además, fue 0,07 grados más caliente que 2015, cuyas altas temperaturas ya fueron un motivo de alarma mundial. Estos son los años que registraron récords de temperatura desde que hay registros (1880).

Desde principio del siglo XXI, la Tierra experimentó cinco años de récord de calor: en 2005, 2010, 2014, 2015 y 2016. Los 16 años más calientes que se tienen registros han sido este siglo a excepción de 1998, cuando hubo un fuerte episodio del fenómeno meteorológico de “El Niño”. El año pasado también hubo un fenómeno de “El Niño” pero una vez que finalizó, las temperaturas siguieron siendo elevadas.

“El Niño” es el fenómeno opuesto a “La Niña”, y ambos son el resultado de las fases opuestas de interacción entre la atmósfera y el océano Pacífico (incremento o bajada de la temperatura del agua) y tienen efectos opuestos en el clima de diferentes lugares del mundo.

Mientras que "El Niño" se produce cuando hay un incremento de las temperaturas, lo que tiene diferentes efectos en cada región del mundo, "La Niña" contribuye a un descenso de dichas temperaturas. Otra consecuencia de las altas temperaturas ha sido la destrucción y decoloración de grandes áreas de corales.

Drama confirmado

El secretario general de la OMM, Petteri Taalas, señaló la trascendencia de este récord, pero advirtió que las temperaturas "sólo cuentan parte de la historia".

El dióxido de carbono se mantiene en la atmósfera durante siglos y también en el océano, donde se queda durante más tiempo y contribuye a la acidez del agua.

"Los indicadores a largo plazo del cambio climático provocado por los humanos alcanzó máximos en 2016. Las concentraciones de dióxido de carbono y de metano también lograron nuevos récords" y, además, "también hemos roto los récords mínimos de hielo en el Ártico y en la Antártida", aduce la OMM.

Actualmente, estos niveles están por encima de las 400 partes por millón en la atmósfera, una primicia y un límite "simbólico", según la OMM.

Mínimos de hielo en el Ártico y la Antártida

"También hemos roto los récords mínimos de hielo en el Ártico y en la Antártida", recordó el secretario de la OMM, Taalas, quien advirtió que el hielo en el Ártico se está calentado dos veces más rápido que la media mundial.

El secretario general de la OMM, Taalas, explicó que el año pasado "se registró un nuevo récord de temperatura: 1,1 ºC por encima del periodo preindustrial", tras agregar que, "el incremento global de la temperatura es consistente con otros cambios que se presentan en el sistema climático.

Taalas ha enfatizado que "la media global de temperatura de los mares" también ha sufrido "un incremento sin precedentes", que se ha sumado a "la constante disminución de las extensiones de hielo en el Ártico, considerablemente menores a las registradas en 2015".

EEUU está escéptico sobre estas proyecciones apocalípticas

Esta información sobre el calentamiento global choca con la visión del gobierno estadounidense que ha tildado los estudios sobre el cambio climático como "un despilfarro de dinero". Sin embargo, los nuevos datos han provocado que algunos científicos hayan endurecido sus críticas contra las medidas del presidente norteamericano, Trump, que planteó recortar gastos para las investigaciones sobre este tema.

El antiguo responsable del Panel Intergubernamental del Cambio Climático de la ONU, Robert Watson, ha expresado que "aunque los datos muestran un impacto cada vez mayor de las actividades humanas sobre el clima, la Administración de Trump y los republicanos en el Congreso de EEUU continúan enterrando su cabeza en la arena".

Científicos fundamentan que un aumento de la temperatura superior a los 2 ºC podría ser peligroso para la humanidad, por esto el Acuerdo de París hace un llamado para que se limite a 1,5 ºC. La observación del cambio climático es vital para la conservación de la paz ante los continuos y rápidos cambios climáticos.

Hechos indiscutibles

Aumento de las temperaturas en el ámbito mundial, 11 de los últimos 12 años han sido de los años más calurosos que se tienen en registro desde 1880. El aumento de temperatura promedio en los últimos 50 años es casi el doble en relación a los últimos 100 años. La temperatura global promedio aumentó 0.74ºC durante el siglo XX.

Hay más CO2 en la atmósfera, el dióxido de carbono es el contribuidor principal y dominante al cambio climático actual y su concentración atmosférica ha aumentado desde un valor de 278 partes por millón en la era preindustrial hasta 397 ppm en la actualidad

Los científicos mundiales han determinado que el aumento de la temperatura global debería limitarse a 2ºC para evitar daños irreversibles al planeta y posteriores efectos desastrosos sobre la sociedad humana.

El agua para la vida se nos agota

La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución que establece que el acceso a fuentes de agua potable y segura, como también el saneamiento, son un derecho esencial para el goce pleno de la vida y de todos los derechos humanos. Y el papa Francisco pidió sensibilización "sobre la necesidad de tutelar el agua como un bien de todos, revalorizando también su significado cultural y religioso."

La mayor reserva de agua del planeta está en el acuífero Guaraní que está en América Latina y según estimaciones puede abastecer 360 millones de personas. Como contraste 1.300 millones de seres humanos no tienen acceso al vital líquido; 1.700 millones de seres humanos expuestos a cualquier clase de enfermedad.

Según cálculos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), ha señalado que para alimentar la población mundial, (que llegará a 9.000 millones de personas en el 2050), se necesitará un incremento de 70% de la producción global de alimentos en los próximos 40 años, tarea que se antoja titánica pues mientras la población mundial crece un 1,55% anual, el planeta día a día colapsa más y más. La humanidad no está preparada para hacerle frente a estos eventos climáticos que eventualmente se traducirán en un apocalipsis universal.

El Universal