Economía 26-07-2018

Entre amenazas, guerra de aranceles y sin Canadá: Se reinician las negociaciones por el TLCAN

La principal causa que ha mantenido paradas las negociaciones es la férrea oposición de EE.UU. en varios ámbitos, sobre todo en el sector automotriz.

La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) inicia una etapa decisiva una vez que se reactiven las mesas de discusión este 26 de julio en Washington, con un encuentro bilateral entre Mexico y Estados Unidos.

Esto, en medio de una guerra arancelaria entre EE.UU. frente a México y Canadá, la urgencia del presidente Donald Trump por lograr un acuerdo lo antes posible y la manera en que los cancilleres de México y Canadá acordaran que la renegociación del tratado se dará de forma trilateral.

Durante la visita de la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, a la capital mexicana, tanto el Gobierno de Enrique Peña Nieto como el equipo del presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, acordaron la necesidad de impulsar un acuerdo trilateral que dé continuidad al TLCAN.

"Hemos logrado progreso significativo y Canadá cree también que una modernización del TLCAN con un resultado de ganar-ganar-ganar es absolutamente alcanzable y es algo en lo que estamos trabajando duro", precisó Freeland tras su reunión con funcionarios mexicanos.

Por su parte, los secretarios de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, y Economía, Ildefonso Guajardo, coincidieron en la necesidad de lograr un acuerdo tripartito.

La 'cláusula sunset'

En el mismo sentido, tanto Canadá como México se declararon en contra de la llamada 'cláusula sunset', propuesta por el mandatario estadounidense para decretar el fin del TLCAN y firmar un acuerdo comercial que expire cada cinco años.

Sin embargo, no se descarta que, ante un posible fin del TLCAN, EE.UU. promueva acuerdos comerciales de manera bilateral y por separado frente a México y Canadá. Una situación que quedó plasmada de manera implícita en la advertencia que hizo Trump de que en caso de no llegar a un acuerdo rápido, podría optar por tomar un "camino diferente".

Jesús Seade Kuri, jefe negociador del TLCAN del equipo de transición del virtual presidente electo Andrés Manuel López Obrador, indicó que es necesario tomar en cuenta la recomendación de Trump sobre acelerar las negociaciones "pero no funcionar con amenazas". Seade también consideró viable que México pueda establecer acuerdos bilaterales de libre comercio con Canadá y EE.UU., aunque consideró que lo más deseable es que el acuerdo sea trilateral.

Tras la reunión de Freeland con el equipo de López Obrador, se determinó que México y Canadá buscarán homologar salarios y normas ambientales para que empresas de otras naciones cumplan en México con las mismas especificaciones que en su propio país.

El equipo del presidente electo mexicano también participará junto al Gobierno de Peña Nieto en el arranque de la nueva mesa de negociaciones en Washington.

Negociaciones estancadas

Las negociaciones del TLCAN comenzaron hace casi un año, en agosto pasado, y se estancaron meses antes de las elecciones presidenciales de México, celebradas en julio de 2018.

La principal causa que ha mantenido paradas las negociaciones es la férrea oposición de EE.UU. en varios ámbitos pero en específico, en el sector automotriz. Esto debido a que Trump pretende imponer aranceles a las importaciones de automóviles que se realicen desde México y Canadá, con el fin de impulsar su industria interna en este rubro, incluyendo el negocio de las autopartes, que representa una de las principales pugnas hasta el momento.

EE.UU. propuso elevar la regla de origen en el contenido regional de los automóviles del 62,5% al 75% y que el 40% de las piezas que conformen un vehículo ligero sean hechas por personas con un salario mayor a 16 dólares la hora.

También propuso que el 70% por ciento del acero usado por las armadoras debe ser adquirido en la región y eliminar la lista de rastreo, lo cual implica que las piezas de un automóvil deben ser hechas en su totalidad con componentes de América del Norte.

Algo que la industria automotriz mexicana considera inviable y contraproducente para sus intereses, siendo los automóviles uno de los principales productos de exportación que actualmente se fabrican en México.

RT