Política 05-11-2018

España apoya a OEA y la CIDH para la democracia en Nicaragua

El Gobierno español, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), ha destinado 780.000 euros en 2017 y 2018 a iniciativas de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para apoyar la democratización en Nicaragua y para intentar una solución a la crisis iniciada el 18 de abril.

De ese importe, un total de 100.000 euros fueron para apoyar la investigación de la violencia ocurrida en Nicaragua entre el 18 de abril y el 30 de mayo, por parte de un grupo de expertos designado por la CIDH. El Grupo tiene como misión señalar responsabilidades y atender a las víctimas, aunque el mandato judicial queda en manos de las autoridades nicaragüenses.

Además, otros 100.000 euros han sido para el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI), que es una iniciativa de la CIDH para vigilar la situación de violencia en el país, atender solicitudes de protección (entre otros de miembros de la Alianza Cívica), proporcionar capacitación, y acompañar a la Comisión de Seguridad y Verificación.

A ese importe global se sumará una contribución de 84.000 dólares al proyecto “Monitoreo, promoción y protección de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales en Nicaragua, que depende también de la CIDH, han informado a Europa Press fuentes de AECID.

Por otro lado, el Gobierno español también ha apoyado dos proyectos de la OEA para fortalecer las instituciones democráticas en Nicaragua. El primero de ellos, al que España aportó 180.000 euros, incluyó la misión de observación electoral de la OEA en las municipales de noviembre de 2017. Después, destinó otros 400.000 a un proyecto complementario destinado a aplicar las principales recomendaciones de esa misión.

El Gobierno ha hecho hincapié en que España es el primer donante de estos programas, en respuesta a preguntas parlamentarias del PP (José Ignacio Echániz) y de UPN (Carlos Salvador). “España no solo mantiene un contacto fluido con la OEA, sino que está apoyando política y financieramente sus actividades en Nicaragua”, dice en una de ellas. En ellas también dice que, “ante la pervivencia” de la crisis, estudia otras medidas de apoyo a los instrumentos de la OEA y la CIDH.

En sus respuestas, el Ejecutivo explica su enfoque sobre la crisis de Nicaragua, donde la represión de las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega ha causado la muerte de más de 300 personas. Ese enfoque se resume en “la exigencia del fin de la violencia como la necesidad de una solución política y dialogada a la crisis”.

REUNIÓN EL 6 DE JULIO EN MADRID

Así, relata que el pasado 6 de julio, el secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica y el Caribe recibió a Paul Oquist, ministro asesor de Ortega, “con el objetivo de transmitirle la preocupación de España y la necesidad de poner fin a la violencia y reanudar el Diálogo Nacional”.

Con ese mismo espíritu, el Gobierno deja claro que no prevé llamar a consultas al embajador en Nicaragua, porque considera alcanzar una “solución dialogada”, que es la única que contempla España y también la comunidad internacional, “exige mantener los cauces de comunicación con todas las partes, incluido con el Gobierno de Nicaragua”.

También ha asegurado que España ha trabajado para consensuar los mensajes europeos y para que la UE mantenga como prioritaria en su agenda la situación de Nicaragua, tanto en el plano político como en el humanitario y que incluyó una mención en la sesión de junio del Consejo de Derechos Humanos.

Por otro lado, desde el punto de vista humanitario, España ha concedido una ayuda de 60.000 euros a la Federación Internacional de la Cruz Roja para acción humanitaria, sobre todo atención sanitaria, tras el estallido social.

LA EMBAJADA MANTIENE ABIERTO EL GABINETE DE CRISIS

En cuanto a la situación de los españoles en el país, en octubre de 2018 son 2.262 los españoles que residen en Nicaragua y no se ha registrado ningún herido ni fallecido en la colonia. Con todo, la Embajada mantiene abierto el gabinete de crisis que inició el 19 de abril.

Se trata de españoles con doble nacionalidad o con gran arraigo familiar o social porque, según los datos de los que dispone la Embajada, para el 19 de julio, el día en que se conmemoró la revolución sandinista, apenas había ya viajeros o turistas españoles.

Desde ese momento, explica, se ha producido una restitución de la movilidad y se accede a los servicios básicos con normalidad. Sin embargo, el aumento de la delincuencia que arrancó con el inicio dela crisis no ha remitido y sigue afectando a muchos españoles que ante el clima de inseguridad ciudadana se ven alentados a abandonar el país.

Así, en este momento la atención de la Embajada a españoles se centra en seguir monitoreando y emitiendo recomendaciones y, sobre todo, facilitar trámites consulares para quienes quieren salir del país.

TRINCHERA