Política 20-03-2018

​Fortalecido por la reelección, Xi evoca las "batallas sangrientas" de China

El presidente chino pronunció un discurso con ribetes nacionalistas, dos días después de su reelección unánime por el parlamento, con referencias a las "batallas sangrientas" que enfrentó su país y dijo que "sólo el socialismo puede salvar a China".

En un discurso solemne con motivo del cierre de la sesión plenaria anual de la Asamblea Nacional Popular, Xi aseguró que el descomunal desarrollo de su país "no supone una amenaza" para nadie, pero advirtió, en referencia a Taiwán, que cualquier tentativa de separatismo " está condenada al fracaso".

"El pueblo chino ha sido indomable y tenaz, hemos tenido el espíritu para luchar sangrientas batallas contra nuestros enemigos hasta el amargo final", dijo en un discurso ante los 3.000 delegados, en el que recordó el rol del Partido Comunista, después de que el congreso lo confirmó en el cargo y además le ofreció la posibilidad de quedarse a la cabeza del país el tiempo que quiera.

"La historia ha probado y seguirá probando que sólo el socialismo puede salvar a China", dijo Xi cuando su país se apresta a celebrar el 70 aniversario de su fundación.

"Sólo desarrollando el socialismo con características chinas vamos a poder lograr un gran renacimiento de la nación china", afirmó. "El Partido Comunista es la dirección política suprema del país y una garantía fundamental para lograr el gran rejuvenecimiento de la nación china", agregó.

Xi también lanzó una advertencia a Taiwán, la isla reivindicada por Pekín desde 1949, advirtiendo que su país no aceptará "nunca" la división de su territorio.

"Los actos y las maniobras orientadas a separar el país están destinadas al fracaso", advirtió, en un momento en que Estados Unidos acaba de adoptar una ley que autoriza a los altos responsables estadounidenses a viajar a Taiwán y viceversa.

En sus palabras Xi también tuvo un espacio para los otros países y dijo que el descomunal desarrollo de China no "es un amenaza" para nadie.

"China no sacrificará nunca los intereses de otros países para asegurar su propio desarrollo", dijo el líder de la segunda economía mundial, frente a las amenazas proteccionistas del presidente estadounidense Donald Trump.

"Sólo quienes tienen la costumbre de amenazar a otros consideran al resto como una amenaza", observó en referencia a los países occidentales y específicamente a Estados Unidos. "Nadie debe malinterpretar ni deformar las aspiraciones sinceras y los actos del pueblo chino para contribuir a la paz y al desarrollo de la humanidad", agregó.

En este sentido, el primer ministro Li Keqiang pidió a Estados Unidos que evite actuar "emocionalmente" y que no recurra a una guerra comercial, en un momento en que el presidente estadounidense, Donald Trump, considera nuevas medidas punitivas contra Pekín.

"Nosotros esperamos que ambas partes puedan mantener la razón, no actuar emocionalmente y evitar una guerra comercial", dijo Li en una conferencia de prensa después de la sesión anual del parlamento.

Li también se comprometió a "proteger rigurosamente la propiedad intelectual" de empresas extranjeras.


AFP