Política 25-11-2019

Iván Duque abre diálogo tras protestas en Colombia

El presidente Iván Duque abrió el domingo un diálogo nacional que, asegura, incluirá a los ciudadanos de todas las clases para ayudar a combatir temas como la corrupción y la desigualdad después de algunas de las mayores manifestaciones en la historia reciente de Colombia.

El mandatario se reunió con alcaldes y gobernadores de todo el país para lanzar una iniciativa que, afirma, se centrará en seis puntos fundamentales: crear crecimiento económico con igualdad; combatir la corrupción; mejorar la educación; incrementar el nivel de vida en áreas afectadas por el añejo conflicto civil que aqueja a la nación; proteger el medio ambiente y fortalecer las instituciones gubernamentales.

El diálogo se mantendrá vigente hasta el 15 de marzo, aunque Duque dio relativamente pocos detalles sobre cómo exactamente se involucraría a la ciudadanía.

“Nuestra responsabilidad es unir a Colombia”, dijo el presidente.

Duque está bajo presión por presentar una solución que calme a las multitudes que ocuparon las calles del país hace cuatro días y que convocaron a nuevas movilizaciones para el lunes.

Algunos de los organizadores ya criticaron la propuesta de Duque, señalando que primero debería reunirse con el Consejo Nacional de Huelga, conformado por líderes laborales y estudiantiles.

“El gobierno de Iván Duque no ha resuelto en concreto ninguno de los motivos del paro”, dijo la Central Unitaria de Trabajadores en un comunicado.

Los manifestantes protestan una amplia gama de temas – desde la violencia contra líderes sociales hasta el fracking – aunque uno de los temas de fondo es el rechazo general al gobierno conservador de Duque, que ha estado al frente del país durante 15 meses.

Las protestas ocurren mientras buena parte de Latinoamérica experimenta una ola de descontento, con manifestaciones paralizantes en países como Chile, Ecuador y Bolivia en contra de líderes políticos de distintas ideologías.

“Hacía décadas que no veíamos una movilización de este tipo”, dijo Patricia Muñoz Yi, profesora de la Pontificia Universidad Javieriana de Bogotá.

La protesta de Colombia es distinta en el sentido de que no hay un evento o una decisión gubernamental detonante – y aún se desconoce cuánto tiempo continuará. Aunque miles de personas se han reunido a diario en todo el país desde la multitudinaria protesta del jueves, las manifestaciones han sido de mucho menor dimensión.

Varias de las quejas de los manifestantes giran en torno a los cambios laborales y de pensiones que el gobierno de Duque insiste en que no existen como propuestas formales sino como recomendaciones de grupos de expertos. Los manifestantes no han quedado conformes con esa respuesta y señalan los comentarios de miembros del Gabinete y de una propuesta presentada ante el Congreso.

El llamado de Duque a lo que describió como una “Conversación Nacional” podría ser similar a las acciones emprendidas por el mandatario francés Emmanuel Macron, quien inició el “Gran Debate Nacional” para involucrar a la ciudadanía en las soluciones después de meses de violentas protestas en el país europeo.

“Es una conversación de todos y con todos”, dijo Duque.

A fin de lograr éxito, los analistas señalan que el diálogo de Duque necesita atraer una participación genuina de todos los sectores de la sociedad y brindar respuestas rápidas.

El presidente enfrenta una larga serie de problemas controversiales que han asediado desde hace tiempo a los líderes colombianos, incluyendo el aumento en la producción de coca, la violencia de grupos ilegales armados y la arraigada corrupción y desigualdad a pesar de un mejor crecimiento económico.

El domingo intentó resaltar los logros de su gobierno, describiendo en su discurso como se ha impulsado el desarrollo rural, incrementado el presupuesto para educación y mejorado las oportunidades económicas.

Alentó a una sala repleta de líderes políticos locales a comenzar el diálogo nacional en sus regiones con “sentido patriótico”.

EL NUEVO HERALD