Mundo 17-06-2017

La Antártida pierde masas de hielo

La organización medioambiental Greenpeace alertó hoy del inminente desprendimiento de una enorme masa de hielo en la Antártida que de hundirse en el mar elevaría las aguas del planeta en 10 centímetros. Se trata de la tercera gran rotura en los últimos años en el continente blanco cuyas consecuencias "están por verse, pero lo claro es que dejará a la Antártida en una situación de mayor vulnerabilidad respecto de futuras rupturas", sostuvo la coordinadora de Océanos en Greenpeace, Estefanía González.


De acuerdo al organismo, lo que comenzó como una grieta más en la zona conocida como Larsen C -en la zona norte de la Antártida- se ha ido convirtiendo con el paso de los meses en un quiebre cada vez más profundo y extenso que terminará por convertirse en uno de uno de los desprendimientos más gigantescos de los que se tengan registros en el continente helado.


La grieta, de unos 200 kilómetros de extensión, se mantuvo relativamente estable durante algún tiempo, pero ahora se ha ido inclinando de manera progresiva hacia el mar, por lo que los científicos advierten que su colapso se acelerará.
"No están claras las causas exactas del desprendimiento, pero en este proceso no se puede descartar los efectos globales que está generando el cambio climático. De hecho, lo que sucede en el continente blanco suele ser visto como una alerta previa o 'termómetro' respecto del impacto que está generando en el planeta el aumento de la temperatura", comentó González.


De acuerdo con los especialistas, el área que se desprenderá será de unos 5.000 kilómetros cuadrados, lo que convertirá a este iceberg en uno de los 10 más grandes que se han registrado.
"Lo que está sucediendo en la Antártida es una nueva voz de alerta para profundizar y cumplir los términos del Acuerdo de París contra el Cambio Climático. Lo paradójico es que este desprendimiento en la Antártida se producirá justo cuando el presidente Donald Trump ha anunciado el retiro de Estados Unidos de este pacto mundial", relevó la especialista.


Se estima que si toda esa enorme masa de hielo se hundiera en el mar, las aguas del planeta se elevarían unos 10 centímetros, lo que generaría consecuencias devastadoras en amplias zonas urbanas ubicadas en áreas costeras bajas y especialmente vulnerables.

ANSA