Salud 07-01-2021

La ciudad de Los Ángeles se encuentra al borde del colapso

La situación en los hospitales del condado de Los Ángeles es tan crítica que se ha aconsejado a los equipos de ambulancias que reduzcan el uso de oxígeno y que no lleven a los centros médicos a los enfermos que casi no tienen posibilidades de sobrevivir. Los trabajadores de la salud esperan un aumento de pacientes tras las vacaciones navideñas.

Se espera que la situación empeore en las próximas semanas, ya que tras las vacaciones de Navidad muchas personas posiblemente necesitarán tratamiento. Por lo tanto, las autoridades afirman que los médicos deben centrarse en los enfermos con las mayores posibilidades de sobrevivir.

"Muchos hospitales han llegado a un punto de crisis y tienen que tomar decisiones muy difíciles sobre la atención al paciente", comentó la directora de servicios de salud del condado de Los Ángeles, Christina Ghaly.

La doctora explicó durante una sesión informativa el 4 de enero que los hospitales locales aún se enfrentan a los casos de contagio fruto de las vacaciones de Acción de Gracias, y que los nuevos pacientes aún están por llegar tras las fiestas navideñas, por lo que los sanitarios están haciendo todo lo posible para prepararse.

Los centros médicos del condado están tratando de dar de alta con urgencia a los pacientes que mejor se sienten. Sin embargo, los empleados tienen miedo de una avalancha de nuevos enfermos, incluso con el COVID-19, lo que podría socavar sus esfuerzos por salvar la vida de las personas cuyo estado es menos grave.

"Es probable que en enero experimentemos condiciones peores que aquellas a las que nos hemos enfrentado en toda la pandemia, y eso es difícil de imaginar", alertó la directora de salud pública del condado de Los Ángeles, Barbara Ferrer.

El 4 de enero la Agencia de Servicios Médicos de Emergencia del condado de Los Ángeles emitió una directiva según la cual los equipos de ambulancias deben conservar oxígeno administrándoselo solo a los pacientes que tienen niveles de saturación oxigenada por debajo del 90%.

Las autoridades están trabajando para estimular el uso de oxígeno en el hogar para que algunos pacientes puedan recuperarse ya fuera del hospital, lo que aliviaría la presión que experimentan algunos centros de salud.

Además, en esta directiva la agencia ordenó que los médicos no llevaran a los hospitales a los enfermos que casi no tienen posibilidades de sobrevivir. Los empleados de emergencia deben seguir tratando de mantener con vida a aquellos con los peores diagnósticos en el mismo lugar hasta que se recupere su pulso, después de que estas personas podrían ser transportadas a un centro médico.

Las salas de emergencia están tan llenas que algunos pacientes tienen que esperar hasta ocho horas dentro de los vehículos antes de que haya una cama disponible. Este retraso impide a las ambulancias responder a otras llamadas de emergencia.

"Estamos explorando todos juntos las posibles formas de reducir la carga sobre los hospitales", enfatizó Jeffrey Gunzenhauser, director médico del condado de Los Ángeles.

Las unidades de cuidados intensivos de dicho condado están al máximo de su capacidad. El número de pacientes con COVID-19 en esta región casi se triplicó en diciembre. Como resultado, faltan camas en los hospitales y algunos pacientes no pueden recibir tratamiento.

Durante la última semana, el promedio de muertes por día ascendió a 184. Es el número más alto registrado, lo que equivale a un fallecimiento cada ocho minutos.

Según los datos de la Universidad Johns Hopkins, EEUU ocupa el primer lugar en número de contagios de COVID-19. De momento en el país norteamericano se han registrado 21.307.125 contagios y 361.312 muertes (27.524 en California).

Fuente: Sputnik Noticias