Política 04-02-2021

La nueva ley trans en España abre una nueva fisura entre el PSOE y Unidas Podemos

El Ministerio de Igualdad ha preparado un borrador con algunos cambios sustanciales en la legislación actual para las personas transexuales, y su titular Irene Montero pretende llevarlo al Consejo de Ministros este mismo mes. Sin embargo, el PSOE no reconoce esta iniciativa como propia y recela de algunos puntos clave del borrador. Uno de los apartados que no le gusta nada a los socialistas es la posibilidad de cambiar el nombre y el sexo en el DNI sin más requerimientos que la "declaración expresa" de la persona. Tampoco le gusta al PSOE que las personas transexuales puedan acceder a un tratamiento hormonal desde la pubertad (a partir de los 16 años sin consentimiento paterno). Los socialistas insisten en que hay que trabajar "la calidad normativa y la seguridad jurídica" y consideran precipitado presentar el borrador en el Consejo de Ministros este mismo mes.

Ha sido la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, la más contundente en sus declaraciones sobre el nuevo borrador, dejando claro su escepticismo e incidiendo en la necesidad de garantizar un marco de seguridad legal y jurídico.

"A mí me preocupa fundamentalmente la idea de pensar que el género se elige sin más que la mera voluntad o el deseo, poniendo en riesgo, evidentemente, los criterios de identidad del resto de los 47 millones de españoles. Eso tendrá que tener unas garantías, una estabilidad y unos criterios, como tiene el derecho, en términos de seguridad en otros países", ha señalado en una entrevista con la Cadena Ser.

Sin embargo, la vicepresidenta ha restado importancia a estas diferencias que a priori considera salvables. "Unidas Podemos y el PSOE tienen en esto posiciones diferentes, pero bueno, las tenemos en otras cosas, de eso se trata, de que gobernamos juntos teniendo que resolver en muchas ocasiones posiciones contrapuestas, pero esta es la democracia, la vida misma" ha dicho. "No me preocupan las discrepancias. Lo que me preocupa es que las resolvamos bien".

Con esta polémica, se vuelve a poner sobre la mesa uno de los temas que más debate genera dentro del movimiento feminista, donde hay un sector que defiende la libre autodeterminación del género y otro, donde se incluye a la propia vicepresidenta Calvo y a otras mujeres históricas militantes feministas del PSOE, más susceptibles ante esta afirmación, puesto que consideran que pone en riesgo el propio concepto jurídico y lo que supone ser mujer como sujeto político.

La ley suscita muchas preguntas: ¿qué es la autodeterminación de género?, ¿qué cambios prevé?, ¿a quién beneficiaría?

El borrador de la ley trans contempla eliminar los requisitos que establece la actual Ley 3/2007 para el cambio de sexo registral de las personas trans y propone unas normas más básicas para su inclusión en los diferentes ámbitos de la sociedad. La nueva ley recoge que "toda persona tiene derecho a construir para sí una autodefinición con respecto a su cuerpo, sexo, género, orientación sexual, identidad de género y expresión de género". Desde el 2007, cualquier persona en España puede cambiar su nombre y sexo en el DNI sin una operación quirúrgica. La diferencia es que, hasta ahora, necesita un informe médico o psicológico que lo acredite tras un estudio de al menos dos años y no solo una declaración expresa del individuo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) las personas transexuales ocupan entre el 0,3% y el 0,5% de la población. Según recoge el borrador de la ley presentado por el Ministerio de Igualdad, un estudio de la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea asegura que el 63% de las personas trans en España aseguran haberse sentido discriminadas durante el último año.

Reacciones a la ley

La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) ha sido una de las primeras organizaciones en reaccionar al borrador de la nueva Ley Trans presentado por Unidas Podemos y lo ha calificado como un proyecto de "derechos humanos", que "suma y no resta". "A favor de la igualdad".

Al mismo tiempo, algo más de 500 mujeres y unos 80 colectivos feministas han firmado un manifiesto a favor de la autodeterminación de género que implica el borrador de la nueva ley trans.

Por parte de Unidas Podemos, ha sido su portavoz en el Parlamento, Pablo Echenique, quien se ha manifestado ante las críticas del PSOE, y ha calificado de "crueles y agresivos" los planteamientos de su socio de Gobierno contra el borrador porque atentan contra la comunidad y el colectivo transexual. Echenique ha dicho que los debates sobre este tema con el PSOE continúan sobre la mesa y que espera que lleguen "a buen puerto". Sin embargo, se pregunta si las críticas tienen que ver con que sea la formación morada la que controla el Ministerio de Igualdad porque según él, los términos planteados sobre la determinación de género en la nueva ley son "exactamente los mismos" que pactaron ambas formaciones con el PP en 2019.

¿Y qué ocurre con la ley de violencia de género?

Una de las críticas que enarbolan los movimientos feministas críticos con la nueva ley es la posibilidad de que un hombre acusado de violencia de género pueda cambiar su sexo de manera sencilla ante el registro jurídico estatal para evitar la agravante en la condena que contempla el Código Penal en relación a la ley 1/2004.

Sin embargo, y previendo estas críticas razonables, el borrador de la Ley Trans presentado por el ministerio de Irene Montero, expresa de manera concreta que "la rectificación de la mención registral relativa al sexo, y en su caso, al cambio de nombre, no alterarán la titularidad de los derechos y obligaciones jurídicas que pudieran corresponder a la persona con anterioridad a la inscripción del cambio registral, en particular a efectos de lo establecido en la Ley Orgánica 1/2004 de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género".

Fuente: Sputnik Noticias