Economía 01-10-2019

La OMC recorta con fuerza la previsión de crecimiento del comercio en 2019

La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha recortado con fuerza las perspectivas de crecimiento del comercio global para este año por culpa de la guerra comercial, una economía en desaceleración y la incertidumbre del Brexit. El organismo prevé que en 2019 los intercambios crezcan un 1,2%, muy lejos del 2,6% que esperaba en abril, hace apenas cinco meses, y del 3% que se avanzó en 2018.

La OMC lanzó asimismo una advertencia de cara a lo que viene, apuntando que nuevas rondas de aranceles y contramedidas, así como una salida desordenada de Reino Unido de la Unión Europea (UE) pueden golpear aún más las cadenas de suministros. En el primer caso, se podría desencadenar “un destructivo ciclo de recriminaciones”, apunta el ente.

“El sombrío panorama para el comercio es desalentador, pero no inesperado”, analiza Roberto Azevedo, director general de la OMC. El directivo instó a los miembros a resolver las disputas comerciales y avanzar en la reforma del organismo, despreciado por la Administración Trump y que está amenazado por la paralización de su órgano de resolución de disputas.

“Los riesgos están fuertemente inclinados a la baja y dominados por las medidas comerciales”, decía la OMC, haciendo referencia a la guerra comercial que Estados Unidos y China libran ya desde hace más de un año, agitando los mercados financieros y amenazando el crecimiento global.

“Más allá de sus efectos directos, los conflictos comerciales elevan la incertidumbre, lo que está provocando que varios negocios retrasen las inversiones en más productividad, que son esenciales para mejorar las condiciones de vida”, ha subrayado Azevedo.

Coches listos para ser embarcados en Yokohama, Japón (Akio Kon / Bloomberg)

Si bien las tensiones comerciales mundiales son parte del problema, también hay dificultades específicas en la industria, como el bache del motor en Alemania o los semiconductores en Corea del Sur, que suman aún más obstáculos.

Con todo, los últimos datos del sentimiento de las fábricas en la zona euro han mostrado las peores mediciones desde 2012, con datos anclados en la recesión.

La Vanguardia.