Economía 10-10-2017

La renegociación del TLCAN crispa nervios

Un ambiente de marcado nerviosismo reina en la víspera de la cuarta ronda de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN), generando una caída del peso mexicano.


Mientras tanto, crecen las apuestas en torno a la posibilidad de que el diálogo fracase sobre todo debido a la intransigencia de Estados Unidos frente a algunos temas específicos. Aunque durante el último mes, prácticamente todas las divisas de los mercados emergentes se han depreciado frente al dólar, debido a la expectativa de un aumento en la tasa de interés en un cuarto de punto en Estados Unidos el próximo 13 de diciembre, el peso ha sido una de las monedas más devaluadas.


Después de Turquía, que mantiene crisis diplomática con Estados Unidos y de Sudáfrica, México se ubica en tercer lugar entre los países con mayores devaluaciones de sus monedas ante el dólar, con 5,13% en los últimos 30 días.


El fenómeno se acentuó esta semana a medida que se acerca el día clave, este miércoles, cuando se inicie en Washington la cuarta de siete rondas de la renegociación del TLCAN (NAFTA, por sus siglas en inglés), vigente desde 1994, que creó un mercado de casi 500 millones de consumidores y triplicó el comercio en la zona de Norteamérica para elevarlo a un billón de dólares (un millón de millones).


Al cabo de tres etapas, sólo se ha alcanzado un acuerdo en materia de pequeñas y medianas industrias pero las partes prometen que a partir de ahora se podrán obtener más avances, aunque también hay cuestiones que amenazan con frenar el proceso e incluso cancelarlo.


La amenaza de ruptura "que se ha ido gestando en las últimas semanas" ha sido "uno de los factores que condujo a que el peso haya sido de las monedas emergentes más depreciadas frente al dólar el último mes", afirmó el especialista Enrique Quintana.


La reanudación las conversaciones para actualizar el TLCAN a pedido del presidente de Estados Unidos Donald Trump, que ha calificado a este instrumento como un "completo desastre", coincidirá con un encuentro entre líderes empresariales estadounidenses y mexicanos en la capital azteca.


Los hombres de negocios de ambos países debatirán sobre algunas de las formas en que podrían defender la permanencia del acuerdo.


El ministro de Economía de México Ildefonso Guajardo participaría en esta reunión después de que acuda al acto inaugural de la cuarta ronda de la renegociación, así como los ministros de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, y de Finanzas, José Antonio Meade.


Los empresarios mexicanos han expresado su rechazo a la intención de Estados Unidos de incluir una cláusula de rescisión que aplicaría cada cinco años en el acuerdo.


Además, se oponen al intento de revertir el acceso de las firmas canadienses y mexicanas a los contratos de adquisición estadounidenses y de elevar los llamados límites de las normas de origen a niveles "extremos", según dijo John Murphy, vicepresidente senior de política internacional de la Cámara de Comercio de Estados Unidos.


También hay diferencias en el tema de la exportación mexicana de productos agroalimentarios como las llamadas "berries".


El otro "nudo gordiano" es el del sector automotriz, por cuanto el gobierno estadounidense planea "endurecer las reglas de origen", lo que a juicio de los empresarios del sector puede reducir la competitividad de Estados Unidos.


La cuarta ronda de negociaciones para poner al día el TLCAN "se perfila como la más complicada que se haya llevado a cabo hasta la fecha, dada la abierta contraposición de los países negociadores en varias de las posturas torales para ajustar el acuerdo", afirmó hoy el diario especializado El Economista.


"La tensión en las negociaciones se debe al cúmulo de propuestas que, formal o informalmente, Estados Unidos ha puesto sobre la mesa para enmendar el acuerdo y conseguir así su objetivo de mitigar el déficit comercial que sostiene con sus socios norteamericanos, principalmente con México", indicó.


El saldo negativo en la balanza comercial asciende a unos 63.000 millones de dólares, una cifra seis veces menor a la que mantiene Estados Unidos en su comercio con China.

ANSA