Política 09-04-2018

La victoria de Orban en Hungría, un quebradero de cabeza para Bruselas

La reelección del primer ministro húngaro, Viktor Orban con una victoria aplastante celebrada por los líderes euroescépticos del bloque parece destinada a prolongar la frustrante relación entre este adalid antiinmigación y Bruselas.

La reacción de la Comisión Europea resume el ambiente en Bruselas: al anunciar que su presidente Jean-Claude Juncker felicitaría en las próximas horas a Orban, el portavoz aprovechó para recordar que la Unión Europea es una unión de "democracias".

"La Comisión piensa que la defensa de estos valores y de estos principios es un deber común de todos los Estados miembros sin excepción", agregó Margaritis Schinas, máxime cuando Bruselas tiene en su punto de mira la Hungría de Orban.

La Comisión lanzó un aluvión de acciones legales contra Budapest ante el Tribunal de Justicia de la UE por su negativa a acoger refugiados y por sus controvertidas leyes que a juicio de sus detractores tienen como objetivo al magnate estadounidense George Soros.

Sin embargo, el dirigente nacionalista conservador húngaro a quien algunos acusan de llevar a cabo una deriva autoritaria se mantuvo desafiante ante las críticas y las acciones legales de Bruselas el bloque se enfrenta así al reto de intentar engatusarlo u obligarlo a cooperar.

El partido Fidesz de Orban pertenece al Partido Popular Europeo (PPE), la fuerza dominante en las instituciones europeas y a la que pertenece la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, así como su par español Mariano Rajoy. Algunos critican que esto le dio cobertura política.

El jefe del PPE en la Eurocámara, Manfred Weber felicitó el lunes al húngaro en Twitterafirmando que estaba deseando seguir trabajando con él "para encontrar soluciones comunes" a los "retos europeos", una invitación similar a la expresada por el portavoz de la Comisión.

Los grupos parlamentarios de izquierda condenaron, en cambio, este apoyo a Orban, con la eurodiputada socialdemócrata alemana Sylvia-Yvonne Kaufmann urgiendo a "hablar directamente [con Orban], en lugar de halagarlo con visitas e invitaciones".

AFP