Mundo 31-03-2017

Mesoamericana se preocupa por las políticas migratorias de Trump

El fantasma de las políticas antimigratorias de Donald Trump en Estados Unidos dominó buena parte de la cumbre de presidentes de Centroamérica, México y Colombia reunidos esta semana en Costa Rica.

Con el cuidado de no mencionar directamente el nombre del mandatario estadounidense ni a la Casa Blanca, ni al Departamento de Estado, los Gobernantes mesoamericanos han utilizado la XVI cumbre del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla para dejar en actas su posición común contra postulados antimigratorios de la nueva administración de Estados Unidos.

“Acordamos subrayar nuestra preocupación por el aumento de las acciones que discriminan a las personas migrantes y reafirmar nuestro profundo rechazo al racismo y todas las formas de discriminación, xenofobia, intolerancia y criminalización en contra de los migrantes”, se lee en el cuarto punto de la declaración firmada este miércoles. El documento lo suscriben presidentes o delegados de los 10 gobiernos de este mecanismo de integración regional que cubre el territorio entre México y Colombia, más República Dominicana, de donde millones de personas han emigrado a Estados Unidos durante décadas.

A la cumbre asistieron los mandatarios Enrique Peña Nieto (México), Juan Manuel Santos (Colombia), Jimmy Morales (Guatemala), Juan Carlos Varela (Panamá) y el anfitrión Luis Guillermo Solís. También los cancilleres de Nicaragua, Denis Moncada; de El Salvador, Hugo Róger Martínez; de Belice, Wilfred Elrington y de República Dominicana, Miguel Octavio Vargas. También la vicepresidenta de Honduras, Aca Rossana Guevara Pinto.

El acuerdo incluye abogar “por un enfoque integral para la atención de las causas estructurales que originan la migración y por el pleno respeto de los derechos humanos de los migrantes y sus familias, independientemente de su condición migratoria, especialmente de las niñas, niños y adolescentes”. También “destacar la necesidad de una mayor cooperación internacional entre los países de origen, tránsito y destino”.

El abordaje de la migración era de especial interés de México y los países del triángulo norte de Centroamérica (Guatemala, Honduras y El Salvador), de donde procede la enorme mayoría de migrantes mesoamericanos en Estados Unidos. Otros países enfrentan desafíos migratorios distintos, por ser países de tránsito o incluso de destino, como el caso de Costa Rica y Panamá, que reciben en tiempos recientes personas extracontinentales, haitianos y venezolanos.

El consenso acaba con la ausencia de una posición regional común que se hacía evidente desde que Donald Trump tomó el poder, el 20 de enero, con sus promesas antimigración y por la construcción de un muro en la frontera sur de Estados Unidos.

Otros temas como la cooperación intrarregional, el cambio climático y las alianzas entre sectores privado y público quedaron también en la declaratoria y en los discursos, pero las conversaciones internas y el sentido de urgencia lo acapararon los asuntos migratorios, informaron fuentes internas de la Cancillería de Costa Rica.

El País