Mundo 06-08-2018

Ministros de América Latina y el Caribe adoptan Hoja de Ruta para avanzar hacia una educación de calidad, inclusiva y con equidad

-Los Acuerdos de Cochabamba: Solidaridad regional para el logro del ODS4-E2030 en América Latina y el Caribe fueron aprobados en la II Reunión Regional de Ministros de Educación de América Latina y el Caribe “Transformar la educación: una respuesta conjunta de América Latina y el Caribe para lograr el ODS4-E2030”.

-El documento establece, entre otros puntos, la adopción de la Hoja de Ruta Regional para la implementación del ODS4-E2030 en América Latina y el Caribe, instrumento que apoyará a los países para alcanzar las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible n°4, referido al logro de una educación de calidad, inclusiva y con equidad a lo largo de toda la vida.

Los ministros y autoridades educativas de alto nivel de América Latina y el Caribe aprobaron el 26 de julio de 2018 los Acuerdos de Cochabamba y adoptaron la Hoja de Ruta Regional para la implementación del ODS4-E2030 en América Latina y el Caribe. Este último documento establece un mecanismo regional para avanzar conjuntamente hacia las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible n°4-Educación 2030.

La Hoja de Ruta es un marco de referencia para el diseño y ejecución de acciones regionales en educación y contiene recomendaciones para la implementación nacional de políticas públicas en el tema. Además, apoya el avance coordinado y coherente en los temas priorizados por los países de la región: calidades de la educación, equidad e inclusión, docentes y trabajadores de la educación y aprendizaje a lo largo y ancho de la vida

El documento fue preparado en forma colectiva en dos reuniones técnicas de seguimiento a la I Reunión Regional de Ministros de Educación de América Latina y el Caribe (Buenos Aires). En estas instancias participaron representantes de los países de América Latina y el Caribe en el Comité de Dirección Global ODS-E2030 (Argentina, Brasil y Bolivia), uno del Caribe elegido por el GRULAC (Granada), además de la UNESCO y UNICEF, organizaciones subregionales y regionales (CARICOM, CECC-SICA, OEA, y OEI), y representantes de la sociedad civil (CLADE e Internacional de la Educación).

Un compromiso para la integración educativa

Los Acuerdos de Cochabamba fueron concertados por los representantes de los países que asistieron a la reunión regional en Bolivia. Tienen su antecedente en la Declaración de Buenos Aires (2017), primer hito en la regionalización del ODS4-E2030 que permitió a los países dar seguimiento desde este continente a las decisiones globales adoptadas en la Declaración de Incheon emanada desde el Foro Mundial sobre la Educación en mayo de 2015. La Declaración de Buenos Aires dio una visión común de la Agenda de Educación 2030 desde la región latinoamericana y caribeña para generar estrategias y programas que persigan estas metas a nivel nacional y regional para el ciclo 2017-2030

Los países acordaron en Bolivia crear un mecanismo para implementar la Hoja de Ruta, cuya secretaría ejecutiva será ejercida por la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago). Este mecanismo se compone de un Comité Directivo Regional con dos representantes de América del Sur, dos de América Central y México, y tres representantes del Caribe, todos elegidos por los Estados Miembros. El comité tendrá como agencias coordinadoras permanentes a la UNESCO y UNICEF, con el apoyo de organizaciones regionales intergubernamentales y de dos organizaciones de la sociedad civil.

Asimismo, el Comité Directivo Regional establecerá cuatro grupos de trabajo que impulsarán acciones específicas en revisión, monitoreo y reporte; políticas y estrategias; sensibilización y comunicación; y financiamiento y gobernanza. Los grupos podrán incluir expertos técnicos para brindar apoyo.

En los acuerdos, las autoridades se comprometieron a fortalecer la colaboración intersectorial y a explorar modalidades para la participación de jóvenes y adultos en mecanismos de coordinación regional. Asimismo, acordaron reunirse cada dos o tres años y encomendaron a la OREALC/UNESCO Santiago organizar las reuniones regionales en coordinación con el Comité Directivo Regional.

Roberto Aguilar, ministro de Educación del Estado Plurinacional de Bolivia agradeció los esfuerzos de quienes hicieron posible este evento: “Ha sido para nosotros muy importante dar continuidad a este esfuerzo colectivo que ha permitido, además, tener una participación histórica del Caribe, es decir, una integración completa de nuestra región. Les quiero agradecer su participación a nombre del pueblo boliviano y de nuestro presidente Evo Morales”.

Claudia Uribe, directora de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago) destacó los esfuerzos de las autoridades regionales en la construcción de estos mecanismos de trabajo conjunto y mencionó: “Como secretaría ejecutiva estamos comprometidos a promover la colaboración entre los países para que la Hoja de Ruta efectivamente apoye a los países en el logro de las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible n°4-E2030”.

La Reunión Regional de Ministros de Educación de América Latina y el Caribe es la segunda que se celebra tras la aprobación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, acordada en septiembre de 2015. La Hoja de Ruta responde al mandato de la Declaración de Buenos Aires (2017), que, entre otros puntos, indica que la educación debe contribuir a la eliminación de la pobreza, la reducción de las inequidades y el cuidado del medioambiente a través de una educación de calidad inclusiva y el aprendizaje a lo largo de la vida.

Las autoridades regionales acordaron también en Buenos Aires crear mecanismos de coordinación regionales para lograr las metas educativas. Reconocieron la urgencia de profundizar los cambios, lo que implica una nueva mirada de la educación, del aprendizaje, de la enseñanza, de las políticas y de las acciones en América Latina y el Caribe. La II Reunión Regional de Ministros de Educación de América Latina y el Caribe da seguimiento a estos mandatos establecidos en 2017.

Unesco