Sociales 14-10-2019

Obras de Jorge Marín plantean la migración

Para el escultor mexicano Jorge Marín, la migración es el tema “que rige la agenda mundial”, el cual tiene que ver con su reciente exposición La Reconstrucción del Serque se encuentra desde el pasado 4 de octubre en el Aeropuerto Internacional de Estambul, Turquía.

El trabajo del artista plástico fue seleccionado por la aerolínea Turkish Airlines para celebrar la apertura de sus primeros vuelos directos Estambul – Ciudad de México y Estambul –Cancún y consiste en la intervención del espacio con 4 bronces titulados, Alas de México, Ángel en cuclillas IV, Equilibrista 90 y El Tiempo, de tamaño monumental que estarán en ese espacio a lo largo de seis meses.

“Este aeropuerto de Estambul que es una novedad tecnológica a nivel de comunicaciones, es un foro muy importante por lo global. Son personas que cruzan por todo el mundo, personajes que migran de un lado a otro del planeta. Hicimos una curaduría para esta exhibición junto con Elena Catalán que es mi colaboradora e historiadora del arte y nos enfocamos a que estas figuras aladas representen el desplazamiento del ser humano y con el gusto de ser mexicano y de llevar mi obra, que dealguna manera representa mi nacionalidad, a un espacio tan cosmopolita, me encanta a pensar de que mi trabajo esté en un cruce de camino de tantas naciones”, dice Marín en entrevista para El Sol de México.

Al preguntarle qué tanto se identifica con el tema de la migración el artista, responde: “Yo creo que ahora la migración es el tema que rige la agenda mundial, la cara amable que me toca vivir a mí es mediante mi labor creativa. Ojalá mi obra pueda conectar con esa sensación de migrar, al menos dos minutos, para ver las consecuencias, éticas, morales, sociales, económicas de esta migración obligada de tantas personas”.

En ese sentido, Marín abunda sobre la figura humana presente en sus esculturas. “La esencia de mi trabajo es el ser humano.Es el ícono principal con el que me expreso, me encanta el tema de la humanidad y pues ahí está siempre. Era necesario acercarme a todos los públicos por el gusto que tengo con la gente e identificación”.

Por eso, al escultor le interesa mucho exponer en lugares masivos, más allá de los recintos “Hubo un momento en que se me sentí acotado en esos lugares que son las galerías y cuando salí a la calle me di cuenta que mi obra se conectaba con todos los públicos. Resulta que en la calle había un montón de gente que quería ver mi trabajo y se interesaba, fue cumplir con unas de mis expectativas.

“Llegar a conectar con públicos tan grandes como las personas que se mueven en las calles o en los transportes públicos, porque siempre estoy promoviendo esta idea de que el arte tendría que ser una más de las necesidades humanas que se tendría que cubrir para todas las personas, desgraciadamente se ha mitificado mucho y se ha relacionado que es para un sector cultural, social e intelectual muy particular, pero el arte cumple con una función muy necesaria, todos los seres humanos por diversas razones lo necesitamos , verlo e incluso producirlo si es necesario, nos vuelve seres humanos más integrales, pues al salir con mis obras a la calle, creo que voy a motivar en cualquier momento a alguien más para que se vaya la próxima vez a un museo”.

Cabe mencionar que en ese concepto de extender la creación artística a todo el mundo y sectores, el pasado 9 de octubre en Beirut, Líbano, especialistas en mediación de arte y pedagogía de la Fundación Marín y personal del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), impartieron el taller Compañero de Vida a niños palestinos, sirios y libaneses entre los 7 y 15 años de edad que habitan en un campo de refugiados en ese país, con el fin de darles herramientas de sensibilización, aliciente y reflexión a través del arte, brindando así apoyo psicosocial a niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad y afectados por movimientos migratorios, en este caso en particular entre México y Líbano.

SOL DE MEXICO