Mundo 12-04-2017

OMS: es necesario un aumento radical de las inversiones en agua y saneamiento

Los países no están incrementando las inversiones a un ritmo suficiente para alcanzar las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relativas al agua y al saneamiento, según dice un nuevo informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en nombre de ONU-Agua, el mecanismo de coordinación entre organismos de las Naciones Unidas para todos los problemas relacionados con el agua dulce, incluido el saneamiento.

«Cerca de 2000 millones de personas todavía utilizan fuentes de agua de bebida contaminadas por heces, con el consiguiente riesgo de contraer enfermedades como el cólera, la disenteria, la fiebre tifoidea o la poliomielitis», dice la Dra. María Neira, Directora del Departamento de Salud Pública y Determinantes Ambientales y Sociales de la Salud de la OMS.

«Según las estimaciones, el agua de bebida contaminada causa más de 500 000 muertes anuales por diarrea y es uno de los principales factores que contribuye a varias enfermedades tropicales desatendidas, como las parasitosis intestinales, la esquistosomiasis o el tracoma», añade la Dra. Neira.

El informe hace hincapié en que los países no alcanzarán el objetivo mundial de lograr el acceso universal al agua de bebida salubre y al saneamiento si no adoptan medidas para utilizar los recursos financieros de forma más eficiente y no redoblan los esfuerzos por identificar nuevas fuentes de financiación.

Según el informe GLAAS (Análisis y evaluación del saneamiento y el agua de bebida) 2017 de ONU-Agua, los países han aumentado sus presupuestos para agua, saneamiento e higiene a un ritmo medio del 4,9% anual a lo largo de los últimos 3 años. Sin embargo, el 80% de los países consideran que la financiación del agua, el saneamiento y la higiene sigue siendo insuficiente para alcanzar sus metas con respecto a estos servicios.

En muchos países en desarrollo las actuales metas nacionales de cobertura se basan en lograr el acceso a infraestructuras básicas, que no siempre pueden proporcionar servicios continuamente seguros y fiables. Las inversiones previstas todavía tienen que tener en cuenta las metas mucho más ambiciosas de los ODS, que consisten en lograr, para 2030, el acceso universal a servicios de suministro de agua y saneamiento gestionados de forma segura.

Según las estimaciones del Banco Mundial, para alcanzar las metas mundiales de los ODS es necesario triplicar las inversiones en infraestructura hasta alcanzar los US$ 114 000 millones anuales, cifra que no incluye los costos de operación y mantenimiento.

Aunque el déficit de financiación es muy grande, 147 países han demostrado antes ser capaces de movilizar los recursos necesarios para alcanzar la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio consistente en reducir a la mitad la proporción de personas sin acceso a una fuente mejorada de agua, y otros 95 para alcanzar la meta correspondiente relativa al saneamiento. Las metas mucho más ambiciosas de los ODS necesitarán medidas colectivas, coordinadas e innovadoras para movilizar una financiación aún mayor, procedente de todas las fuentes: impuestos, tarifas (pagos y trabajos de los hogares) y transferencias de los donantes.

«Estamos ante un reto que podemos superar», dice Guy Ryder, Presidente de ONU-Agua y Director General de la Organización Internacional del Trabajo. «El aumento de las inversiones en agua y saneamiento puede aportar beneficios considerables a la salud y el desarrollo humanos, generar empleo y conseguir que nadie se quede atrás».

WHO