Mundo 10-09-2018

ONU advierte de la grave situación de los DDHH en el mundo

La ONU reclama a la coalición liderada por Arabia Saudí la rendición de cuentas de los responsables de los bombarderos mortales sobre la población civil de Yemen.

La nueva Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUDH), Michelle Bachelet, ha pedido este lunes a Arabia Saudí y sus aliados agresores una mayor transparencia en su actuación en Yemen.

Asimismo, Bachelet pide a Riad que haga rendir cuentas a los autores de ataques aéreos mortales contra civiles yemeníes, incluido el registrado contra un autobús con niños en Saada en agosto.

La máxima representante de la ACNUDH, que sustituye al jordano Zeid Raad al-Husein, exige a los saudíes que pongan fin a sus ataques aéreos indiscriminados contra la población yemení. Una postura defendida por el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, quien recientemente solicitó una “investigación inmediata, transparente e integral” sobre el referido bombardeo mortal de Saada.

Desde marzo de 2015, esta contienda armada desigual ha dejado, según informes, 50 000 yemeníes muertos, y provocado epidemias como el cólera, hambruna, entre otras desastrosas consecuencias.

En su primer discurso ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Suiza, desde que asumió el cargo el pasado 1 de septiembre, Bachelet ha abogado también por la creación de un mecanismo internacional que recabe pruebas de los crímenes de las fuerzas militares birmanas contra la minoría musulmana rohingya en Myanmar, incluidos asesinatos y torturas, con vistas a un futuro procesamiento.

Además, la que fuera dos veces presidenta de Chile ha instado y demandado al Consejo de Derechos Humanos a aprobar una resolución y remitir el asunto a la Asamblea General de la ONU para su respaldo con el fin de que dicho mecanismo pueda ser establecido.

Al respecto ha defendido que “este mecanismo también complementaría y apoyaría el examen preliminar de la fiscal del Tribunal Penal Internacional (TPI)”, comúnmente denominada la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya en los Países Bajos.

Más de 700 000 rohingyas han huido a Bangladés desde agosto de 2017, cuando el Ejército birmano intensificó sus ataques contra esta población, y quemó cientos de viviendas y aldeas enteras de los musulmanes en el estado de Rajine. Las Naciones Unidas consideran una “limpieza étnica” el trato que Myanmar brinda a los rohingyas.

Hispantv