Política 20-11-2019

Paro nacional en Colombia: por qué la protesta del 21 de noviembre genera tanta tensión

Si se juzga por las medidas adoptadas por el gobierno del presidente Iván Duque, el paro nacional convocado en Colombia para este jueves 21 de noviembre será una manifestación realmente excepcional.

El lunes, la ministra de Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, informó que el Ejecutivo colombiano le otorgaría facultades extraordinarias a gobernadores y alcaldes para que estos puedan prohibir el porte de armas y el consumo de bebidas alcohólicas e, incluso, aplicar un toque de queda en sus respectivas jurisdicciones.

Además, Migración Colombia anunció el martes el cierre de todas las fronteras terrestres y fluviales desde la medianoche de ese día hasta las 05:00 de la mañana del viernes.

Así mismo, desde el lunes se ordenó el acuartelamiento en primer grado (máxima alerta) de las fuerzas militares.

En Bogotá, por petición de las autoridades locales, hay militares en labores de "acompañamiento" junto a las patrullas de la policía.

Este martes se presentaron allanamientos en varios colectivos de artistas y en un medio de comunicación alternativo, lo que generó protestas de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP).

"Todas estas agresiones, crean un ambiente de miedo y censura entre los medios de comunicación y colectivos que hacen uso de su libertad de expresión para informar u opinar sobre asuntos de interés público", indicó la FLIP.

Estas medidas son reflejo de la creciente tensión que se vive en ese país de cara a una jornada originalmente convocada el mes pasado para protestar por una reformas gubernamentales en el ámbito laboral y de las pensiones que consideran lesivas a los intereses de los ciudadanos.

Después de hecha la convocatoria, Duque se reunió con empresarios y con varias confederaciones sindicales, a quienes aseguró que este tipo de temas van a debatirse en una Mesa de Concentración Laboral y destacó que hasta ahora su gobierno no ha presentado ninguna reforma sobre estos temas.

La aclaratoria no sirvió, sin embargo, para desactivar la protesta que, por el contrario, solamente ha crecido en el número y en la variedad de sus adherentes, entre los cuales se encuentra la nueva Señorita Colombia, María Fernanda Aristizábal, quien sorprendió al hacer público su apoyo a la protesta.

Artistas e intelectuales se han unido a la convocatoria del paro.

Desde un paro general de 1977, que marcó un antes y un después de la protesta social en Colombia, no se vivía tanta tensión por un paro nacional. Y esta vez alimentado por las redes sociales.

a convocatoria a la protesta tuvo su origen en una confluencia entre los sindicatos y varios movimientos sociales. Desde allí creció y ahora suma a organizaciones de estudiantes, de campesinos, de mujeres, de indígenas, de afrodescendientes y, por supuesto, a opositores del gobierno.

Entre las razones iniciales del descontento se encuentran iniciativas como la propuesta de reducir el salario para los jóvenes hasta ubicarlo en 75% del mínimo y los supuestos planes para eliminar la parte pública del sistema de pensiones. También se acusa al gobierno de querer privatizar empresas estatales como Ecopetrol.

Aunque el Ejecutivo de Duque ha negado la veracidad de muchas de estas medidas, varias de ellas han sido esbozadas públicamente por personas u organizaciones próximas al gobierno, incluyendo al expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez, líder del oficialista Partido Centro Democrático.

Otros señalamientos se basan en intenciones que sus críticos le atribuyen al gobierno.

"Los organizadores del paro nacional dicen que se podría dar una eliminación de la pensión cómo derecho de los trabajadores", señala un texto sobre "las 10 razones del paro nacional" publicado en la web de la Escuela Nacional Sindical.

En respuesta, desde el gobierno se afirma que la convocatoria se basa en falsedades.

"Hay muchas voces que llaman a incendiar la sociedad y a la violencia basados en mentiras", señaló Duque la semana pasada.

Sea como sea, la convocatoria lo único que ha hecho es crecer.

"Hay sectores de muy diversa índole y de diferentes tendencias ideológicas, con razones muy diferentes y todos están dispuestos a protestar", dice Sandra Borda, profesora asociada del departamento de Ciencia Política de la Universidad de Los Andes, a BBC Mundo.

"Esto no es solamente una marcha de sindicatos y sectores de izquierda, también participan muchos sectores sociales con distintas reivindicaciones, entonces de ahí surge la angustia que tiene el partido de gobierno", añade.

Otra causa del descontento surge por el asesinato de numerosos líderes sociales de zonas rurales, así como del incumplimiento de parte de los acuerdos de paz firmados en La Habana.

"La impresión que tengo es que esto va a terminar convertido en un paro antigobierno más que en una protesta en la que se busque la satisfacción de demandas particulares. En ese sentido, creo que va a ser muy parecido a lo que ocurrió en Chile, en donde la protesta empezó por el precio del Metro pero terminó sumando una cantidad de sectores sociales que, por diversas razones, no están contentos con el desempeño del gobierno", agrega.

BBC