Análisis 03-04-2018

Pekín y Washington se arriesgan a convertir la guerra de tarifas en una guerra de cuotas

Es posible que Washington introduzca cuotas a los suministros de bienes de alta tecnología, ámbito en el que China ha hecho un gran avance, opina Mijaíl Beliáev, analista del Instituto del Mercado de Valores y Gestión.

Beliáev afirmó a Sputnik que no se puede esperar que la guerra de tarifas desencadenada entre EEUU y China acabe pronto, ya que Washington busca contener a China.

El Ministerio de Comercio de China respondió el 1 de abril a la imposición de nuevas tarifas arancelarias por parte de EEUU a los suministros chinos de acero y aluminio. Pekín introdujo aranceles a 128 bienes de producción estadounidense. De acuerdo con Beliáev, con esta respuesta China espera que EEUU anule cuanto antes las tarifas arancelarias al acero y aluminio

Sin embargo, las restricciones de EEUU son solo un pretexto para contener a China, sostuvo el analista.

El experto del Instituto del Mercado de Valores y Gestión manifestó que ambos países están muy cerca de aplicar cuotas y de que se introduzcan otro tipo de restricciones más dañinas y a la vez más discretas.

Las cuotas directas es un brusco paso de confrontación que está a la vista de todos, mientras que la imposición de obstáculos técnicos a las importaciones es más discreto. Sin embargo, son más efectivas y funcionan de una manera más dura, recalcó.

El interlocutor de Sputnik enfatizó que es muy difícil justificar la imposición de cuotas cuando en la retórica de ambos países se habla de cooperación y globalización. Por su parte, a la hora de introducir obstáculos técnicos, siempre se puede justificar con la necesidad de observar las normas ecológicas y tecnológicas.

El analista explicó que EEUU puede introducir cuotas a los suministros de bienes de alta tecnología ya que precisamente en esta esfera China está haciendo grandes avances. De acuerdo con Beliáev, Washington impondrá barreras en el ámbito de las altas tecnologías por dos razones. La primera razón implica su directa confrontación con China y con la segunda se busca impedir a China consolidar sus posiciones en los mercados globales de la esfera digital.

SPUTNIK