Política 25-07-2019

Renuncia el gobernador Ricardo Rosselló

El gobernador puertorriqueño Ricardo Rosselló anunció a últimas horas del miércoles que abandonará el cargo el 2 de agosto, abrumado por la incesante presión de un movimiento popular sin precedentes que en menos de dos semanas estremeció profundamente a este territorio estadounidense arrinconado por desastres y una larga recesión.

Rosselló renuncia tras 12 días de protestas masivas e inestabilidad política provocadas por los mensajes publicados en un chat privado y el arresto de seis actuales y antiguos funcionarios de su gobierno bajo cargo de corrupción. Pero los recientes escándalos fueron solamente lo más reciente en años de amargas frustraciones entre los puertorriqueños, enfrentados a una corrupción generalizada, la mala respuesta del gobierno al devastador huracán María y una profunda recesión que parece no tener fin.

Al final, después de días de insistencia estridente de que terminaría su período, Rosselló deja el cargo sin mucho alboroto, anunciando su decisión en vivo en la página de Facebook de su administración, al final de una alocución que dedicó la mayor parte del tiempo a los logros de su gobierno.

“A pesar de contar con el mandato del pueblo que democráticamente me eligió, hoy siento que continuar en esta posición representa una dificultad para que el éxito alcanzado perdure”, sentenció Rosselló mientras miraba fijamente a la cámara. “Con desprendimiento, hoy les anuncio que estaré renunciando al puesto del gobernador efectivo el viernes 2 de agosto del 2019 a las 5 de la tarde”.

La noticia de su renuncia, esperada porque los medios locales reportaron el martes por la noche que su salida era inminente, provocó celebraciones este miércoles en la capital, San Juan.

En la zona colonial de la capital, frente al icónico estacionamiento Doña Fela, no lejos de la mansión del gobernador, una multitud mayoritariamente joven se reunió alrededor de altavoces improvisados encima de una camioneta que trasmitía la alocució de Rosselló por Facebook Live, escuchando la voz del hombre que tanta presión había hecho por sacar del cargo con sus actos diarios de resistencia.

La multitud gritaba, ahogando el mensaje del gobernador. Parejas se abrazaban y se besaban. Algunos lloraron, bailaron, o las dos cosas a la vez. Un grupo de jóvenes inclinados sobre una barrera de metal hacían ondear la bandera de Puerto Rico y cantaban.

“Yo tenía mucho miedo, pensaba que si no renuncia no vale nada. Pensaba en eso porque tenemos a todo un pueblo unido, los artistas, internacionalmente, así que estamos muy felices”, dijo Mergam Alvarado, de 26 años. “Somos un gran país y nos merecemos a alquien que pueda guiarnos mejor”.

El cargo de Rosselló será ocupado por el resto de su período de cuatro años por Wanda Vázquez, su secretaria de Justicia. Según la Constitución de Puerto Rico, el secretario de Estado es el que debe reemplazar al gobernador si no puede completar su período. Pero ese cargo ha estado vacante desde que la persona que lo ocupó bajo Rosselló, Luis Rivera Marín, uno de los participantes en el chat, renunció.

La testaruda insistencia de Rosselló en mantenerse en el cargo pareció impulsar la determinación de los manifestantes para sacarlo. El domingo, tras reunirse con líderes y funcionarios electos de su Partido Nuevo Progresista, Rosselló dijo que no se postularía a la reelección en 2020 y que abandonaba su cargo de líder del partido.

Si pensaba que iba a poder controlar las protesta, pronto se dio cuenta que no.

La renuncia ocurre dos días después que cientos de miles de puertorriqueños realizaron las mayores manifestaciones en la historia de la isla, marchando por una importante arteria vial para exigir la renuncia de Rosselló, que generaron imágenes que se vieron en las noticias en todo Estados Unidos.

Durante días hubo rumores de su renuncia porque el gobernador se retiró de la vista pública, incluso mientras su gobierno publicaba fotos del ejecutivo en reuniones y firmando documentos en su residencia oficial en La Fortaleza en el Viejo San Juan.

El abrumado gobernador pasó los últimos días de su gobierno aceptando la renuncia de miembros de su gabinete y personal, entre ellos el secretario de Estado, el jefe del Banco de Desarrollo, el director de la Administración de Asuntos Federales, el secretario de la Gobernación y su secretario de prensa.

Legisladores y alcaldes de su partido en la isla, legisladores federales estadounidenses, celebridades puertorriqueñas y líderes de la diáspora en todo el mundo —incluida su antigua compañera de boleta en 2016— condenaron al gobierno de Rosselló y le exigieron que renunciara. Casi nadie lo apoyó en público. Virtualmente aislado, tras haber perdido cualquier legitimidad política que le quedara, Rosselló se rindió ante lo inevitable.

Las manifestaciones fueron notables por la amplitud de los puertorriqueños que participaron, dadas las antiguas divisiones entre los partidarios de la estatidad y la independencia. Pero esas diferencias sectarias parecieron desaparecer durante las protestas, que fusionaron la furia y el orgullo herido de muchos con una atmósfera festiva.

La renuncia indica quizás un triunfo inesperado y rápido de un movimiento popular que no existía hace dos semanas. Pero no está claro si el movimiento continuará bajo un líder no elegido de un partido profundamente impopular, o cómo la renuncia pudiera llevar rápidamente a un mejor gobierno que muchos de los manifestantes exigen.

Reportes del martes sugirieron que más encausamientos federales puedan anunciarse, en momentos que siguen las pesquisas a la administración de Rosselló. El Partido Nuevo Progresista, al que muchos culpan de la cultura de corrupción pública que existe en la isla desde hace años, sigue en control de la La Fortaleza y la Legislatura de la isla..

El Departanento de Justicia de la isla ejecutó el martes órdenes judiciales para tomar el control de los teléfonos móviles de algunos de los participantes en el controversial chat, en momentos que la Legislatura estudiaba un proceso de juicio político. Un reporte redactado por un un grupo de abogados contratados por la Cámara de Representantes de la isla para explorar los próximos procedimientos jurídicos concluyó que Rosselló puede ser sometido a juicio político por tres supuestas infracciones penales y dos infracciones éticas vinculadas al chat filtrado, según el diario El Nuevo Día.

Según la orden de registro sobre los teléfonos, los miembros del chat “entregaron información oficial y privilegiada a ciudadanos privados, lo que potencialmente es una infracción de la Ley sobre Ética en el Gobierno de Puerto Rico”. Al menos cuatro de esas personas no estaban trabajando para el gobierno en ese momento, indica el documento.

Los problemas graves de Rosselló comenzaron el 10 de julio, cuando el FBI anunció el encausamiento de seis ex funcionarios y contratistas del gobierno bajo cargos de corrupción.

Los manifestantes también se indignaron con 889 páginas de mensajes publicados en un chat privado que se filtraron dos días después, en que Rosselló y 11 aliados cercanos se burlaron e insultaron a mujeres, personas LGBTQ, opositores políticos, celebridades y periodistas. Las palabrotas y los insultos proferidos en el chat provocaron las fuertes manifestaciones.

En el chat, uno de los participantes se burló de los cadáveres amontonados en Medicina Legal debido a la falta de recursos y personal después del devastador huracán María.

Se calcula que casi 3,000 personas murieron como resultado del huracán en la isla, que quedó dejó a Puerto Rico sin recursos suficientes durante varios meses. El conteo oficial del gobierno se mantuvo en 64 fallecidos durante casi un año después del paso de María, lo que provocó indignación y controversia en la población. Después que numerosos estudios y reportes indicaron que miles fallecieron a consecuencia de María, el gobierno de Rosselló ordenó un estudio independiente a la Universidad George Washington.

En agosto de 2018 la cifra oficial de fallecidos se modificó a 2,975.

EL NUEVO HERALD