Mundo 03-08-2018

Sánchez pide diálogo con Cataluña, pero no descarta artículo 155

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, apuesta por dialogar con Cataluña y no abrir vías judiciales, pero podría aplicar de nuevo el artículo 155.

“Hay instrumentos para articular consensos (y también) la firme voluntad de dialogar para confirmar la cohesión territorial de nuestro país”, ha declarado este viernes Sánchez, que ha dicho que todavía considera la aplicación del artículo 155 de la Constitución española, “porque es constitucional”.

En una rueda de prensa en el Palacio de La Moncloa, en Madrid (capital), el jefe del Ejecutivo se ha mostrado convencido de que solucionar la cuestión catalana requerirá “tiempo”, pero que a “medio plazo” podrá “convencer” al independentismo de que la solución pasa por una votación, pero no sobre la secesión.

El dirigente socialista ha insistido también en lograr la unidad mediante citas bilaterales con las autoridades de la comunidad autónoma de Cataluña, en el noreste del país, para encontrar una salida a la crisis.

Pese a las palabras del mandatario, la consejera y portavoz del Govern catalán, Elsa Artadi, ha considerado “decepcionante” el primero de esos diálogos bilaterales, tras una reunión Estado-Generalitat mantenida el pasado miércoles en Barcelona.

Sánchez se ha reunido este viernes con el presidente del Partido Popular (PP), Pablo Casado, quien le ha ofrecido facilitar una mayoría absoluta de su partido en el Senado “si hay necesidad de aplicar” el artículo 155.

No obstante, el presidente del Gobierno ha rechazado la propuesta de Casado de tipificar como delito la organización de referendos ilegales, presuntamente para no perturbar el proceso de diálogo entre el gobierno autonómico catalán y la Administración central española.

Pese a los intentos del Ejecutivo español por solucionar las discrepancias con los independentistas catalanes, las tensiones entre ambas partes se mantienen altas.

Ayer jueves, los separatistas se manifestaron en las calles de Barcelona y quemaron las fotos del rey de España, Felipe VI, y del juez del Tribunal Supremo (TS) Pablo Llarena por su oposición al proceso secesionista de la comunidad.

Hispantv