Política 14-11-2019

Sánchez recuerda a ERC que PSOE y Podemos apuestan por el «diálogo» para encontrar una «solución política»

Pedro Sánchez se aferra a la vía de una abstención de ERC como él único camino para sacar adelante su investidura. Aunque ha hecho una apelación general a todos los partidos a «dejar paso» al único Gobierno que puede lograr apoyos necesarios, en ningún momento ha tendido la mano al PP y sigue sin mantener ningún contacto con Pablo Casado.

De hecho Sánchez, cuestionado por la posición de ERC de mantener el «no» a su investidura tras la reunión de hoy entre Gabriel Rufián y Adriana Lastra, ha recordado a los independentistas catalanes que «el PSOE y Unidas Podemos somos las dos únicas que apuestan por el diálogo dentro de Constitución para superar esta crisis política».

Las palabras importan. Y la utilización por parte de Sánchez del término «crisis política» no es menor cuando lleva semanas aseverando que el problema en Cataluña es una «crisis de convivencia».

En dos ocasiones Sánchez ha planteado, durante una rueda de prensa con Charles Michel, futuro presidente del Consejo Europeo, a la idea de que tanto él como Iglesias defienden el diálogo y les ha preguntado: «¿Qué Gobierno querrían?». «Nos tendrán que explicar qué solución proponen», ha dicho Sánchez.

Pero no son solo palabras los pasos que Sánchez empieza a dar para garantizarse esas abstenciones. Cuestionado por si mantiene su compromiso, adquirido en el debate entre candidatos hace apenas diez días, de reformar el Código Penal para tipificar el delito de convocatoria de referéndum ilegal, Sánchez ha pedido ir «paso a paso».

En primer término ha señalado que su voluntad es «hacer que la legislatura eche a andar en el mes de diciembre». Ha aludido a que será en su discurso de investidura donde presentará su programa político, pero no se ha comprometido a mantener esa reforma refugiándose en que al tratarse de un Gobierno de coalición «tendremos que llegar a acuerdos en múltiples ámbitos».

Una de las reivindicaciones de ERC es poner en marcha una mesa de representación institucional Estado-Generalitat, pero de carácter extra parlamentario para negociar el referéndum. Algo que se llegó a aceptar a comienzos de año con la polémica del relator antes de que se rompiesen las negociaciones.

Sánchez, eso sí, no se ha comprometido hoy con ese punto. Pero en ningún momento ha cerrado del todo la puerta. El presidente en funciones ha reclamado que se active la mesa de partidos en el Parlamento de Cataluña porque «los primeros que deben hablar son los catalanes», pero dejando claro que a partir de ahí los miembros de su Gobierno estarán «siempre dispuestos a una solución política».

ABC