Política 22-05-2017

Suiza vota a favor de abandonar por completo la energía nuclear

El domingo pasado, los ciudadanos de Suiza aprobaron en referéndum un ambicioso plan de reforma que prevé llevar a cabo una transición desde la energía atómicahacia fuentes de energía renovables, reportan medios locales. Su puesta en marcha supondrá el cierre gradual de todas las centrales nucleares existentes en su territorio.

Según los datos de votación, 58,2 % de la población apostó por este plan, mientras que solo 4 de los 26 cantones del país helvético votaron en contra.

El resultado autoriza al Gobierno para que empiece a implementar medidas del programa a partir de enero de 2018. Este supondrá un incremento de las inversiones en el desarrollo de fuentes de energía alternativas y un veto total a la construcción de nuevas centrales nucleares en el país alpino.

"Suiza entrará finalmente en el siglo XXI," declaró la parlamentaria del partido Los Verdes, Adele Thorens Goumaz.

Según informa Deutsche Welle, aunque no se ha revelado todavía los detalles de cómo se desarrollará esta transición, el programa supone la explotación creciente de la energías hidráulica, solar, eólica, geotérmica y de biomasa. Uno de los principales objetivos de la reforma consiste en reducir el consumo medio de energía por persona en un 43% en 2035 en relación al registrado en el año 2000.

A pesar de que la mayoría de los suizos votó a favor del cambio, los críticos con el plan afirman que la reforma resultará muy cara y exigirá tanto una importante financiación del presupuesto estatal como inversiones de los ciudadanos. Según calcularon, cada familia tendrá que pagar más de 3.000 dólares adiccionales al año como consecuencia del plan.

Estos cálculos no coinciden con los de los partidarios de la reforma, que sostienen que solo costará a las familias unos 41 dólares más al año.

El Gobierno suizo decidió abandonar progresivamente la energía atómica en el país después de que la central nuclear en Fukushima fuera destruida tras el terremoto y el tsunami que asolaron el norte de Japón en marzo de 2011.


RT