Mundo 28-07-2017

UE se enfrenta al reto de financiar su lucha contra el cambio climático

La Unión Europea (UE) afronta hoy el desafío de financiar su lucha contra el cambio climático, un objetivo que requerirá 180.000 millones de euros adicionales al año hasta 2030 y exige una estrategia para potenciar la inversión sostenible, según un informe del Ejecutivo comunitario.

La UE quiere erigirse en líder mundial de la defensa del medio ambiente después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya anunciado que retira al país del Acuerdo por el Clima de París, piedra angular de los esfuerzos globales frente al calentamiento global.

Pero cumplir con sus ambiciosos objetivos de reducir los gases de efecto invernadero un 40 %, conseguir un 27 % de energías renovables y mejorar un 27 % la eficiencia energética hasta 2030 demandará movilizar una ingente inversión cuando apenas empieza a salir de una profunda crisis financiera.

"En las dos próximas décadas, Europa se enfrenta a un reto de inversión sin precedentes. Necesitaremos unos 180.000 millones de euros más en inversiones cada año para limitar el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 grados centígrados", dijo el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) Valdis Dombrovskis esta semana en la presentación del informe.

El documento, de carácter preliminar, ha sido redactado por el grupo de expertos de alto nivel creado por el Ejecutivo comunitario en 2016 para trabajar sobre "finanzas sostenibles", un concepto que va más allá del medio ambiente y aborda también la sostenibilidad social y económica.

La UE, según el informe, es "pionera" en esta área, sobre la que también han empezado a trabajar otros foros internacionales como el G20, con cientos de miles de millones invertidos en proyectos de clima y energía a través de diferentes instrumentos.

Sin embargo, los expertos que conforman el grupo creen que Europa necesita una "estrategia global" para ofrecer soluciones a la altura de la tarea, y subrayan que el nivel de inversión necesario "es ambicioso pero no excesivo" para su sistema financiero.

"La inversión media necesaria para cumplir los objetivos de clima y energía de la UE para 2030 representa el 2,5 % de la formación de capital anual prevista para ese periodo", afirman.

Para movilizar el dinero, el grupo propone a la Comisión crear una plataforma que permita unir a inversores con empresas u organismos públicos que tengan proyectos de infraestructuras sostenibles.

"Hoy, muchos alcaldes en toda la UE no saben a quien dirigirse para pedir consejo", señalan.

Además, piden crear un sistema de clasificación de los activos verdes y sostenibles y una etiqueta europea que distinga estos productos financieros y a los fondos que inviertan en ellos, haciéndoles cumplir unas condiciones homogéneas en la Unión.

La idea es que inversores y ahorradores puedan identificar los proyectos que contribuyen a paliar el cambio climático, evitar la pérdida de diversidad o luchar contra la contaminación, por ejemplo.

Tanto los expertos como Bruselas coinciden en que las "finanzas verdes" están en expansión y Europa tiene potencial para crecer pese a la entrada en el mercado de actores como China: en 2016 se emitieron en el mundo 70.000 millones de euros en bonos verdes, el 30 % en la UE, y se espera que este año la cifra se eleve a 131.000 millones.

Aún se necesita "certeza legal" y "mejorar el acceso al mercado para los minoristas", pero los inversores "ya están aprovechando las oportunidades", dijo Dombrovskis.

Para Finance Watch, una ONG especializada en regulación financiera, las propuestas son "ambiciosas" y, aunque llegan "tarde", lo hacen en un contexto de "momentum político".

En declaraciones a Efe, el secretario general de la ONG, Benoît Lallemand, abogó hoy por medidas de mayor calado como introducir un impuesto común en toda la UE a las emisiones u obligar a las empresas a invertir en "proyectos verdes".

"Si se fuerza a las compañías energéticas a producir un tanto por ciento de su energía con renovables, entonces se empuja a inversores y banqueros a dedicar un porcentaje de su balance a proyectos verdes", afirmó.

El mayor escollo, asegura, son los Estados miembros, que "bloquean" la ambición de Bruselas para garantizar su competitividad nacional.

La CE ha abierto una consulta pública sobre el tema y el informe definitivo llegará a final de año.

EFE