Política 28-07-2020

Una amenaza de EEUU se cierne sobre una ciudad portuaria alemana por el Nord Stream 2

La ciudad portuaria alemana Sassnitz corre el riesgo de convertirse en víctima de las sanciones de EEUU por participar en el proyecto del gasoducto Nord Stream 2. En una entrevista con Sputnik, el alcalde de la localidad aseguró que no dejará que nadie les indique a quién recibir en su puerto y destacó varias ventajas del proyecto para la ciudad.

En el puerto de Sassnitz se encuentra actualmente el buque ruso Akademik Cherski que va a completar la construcción del gasoducto ruso. Recientemente, también estaba allí el buque Fortuna que puede participar en los trabajos.

Debido a que la infraestructura de la ciudad está involucrada en el proyecto Nord Stream 2, Estados Unidos la amenaza con sanciones.

El 23 de julio, el Senado de EEUU aprobó el presupuesto de defensa para el próximo año que prevé la introducción de nuevas sanciones contra Nord Stream 2.

Sin embargo, en el caso de la ciudad de Sassnitz, se trata de otro proyecto de ley presentado a principios de junio por los senadores tanto democráticos como republicanos en Washington. Según el proyecto de ley, se sancionará a todas las empresas que participan en el proyecto Nord Stream 2.

El Ministerio de Economía de Alemania teme que el proyecto de ley estadounidense pueda introducir sanciones contra las acciones administrativas y técnicas de las instituciones federales por la construcción o explotación de la tubería".

El alcalde de Sassnitz, Frank Kracht, no entiende cómo son posibles estas medidas de EEUU. Él mismo también podría terminar bajo las sanciones estadounidenses. No tiene ninguna duda: con estas amenazas "desagradables", Estados Unidos trata de interferir en la labor de las autoridades locales e imponer sanciones a las empresas locales, "mientras no han violado nada dentro de su sistema jurídico".

"Aceptamos el proyecto Nord Stream 2 en nuestro puerto", comentó Kracht a Sputnik. Al hacerlo, se crearon puestos de trabajo. Además, se trabajó en el procesamiento de las tuberías de gas que ahora están esperando su momento para ser colocadas en el fondo del mar Báltico.

"No hemos violado nada y no hemos interferido de ninguna manera en el derecho internacional. Nosotros, como ciudad, solo hemos actuado, cuidando de nuestra gente, creando puestos de trabajo para ellos", subrayó el funcionario.

Fuente: Sputnik