Mundo 18-02-2020

Una huelga masiva paraliza Petrobras y eleva el riesgo de desabastecimiento de gasolina en Brasil

Más de 20.000 empleados de Petrobras ―prácticamente la tercera parte de la plantilla de la mayor empresa estatal de Brasil― suman ya más de dos semanas de huelga, una situación que eleva el riesgo de desabastecimiento en el gigante sudamericano. El paro ha superado todo tipo de escollos: desde la amenaza por parte de la compañía de no pagar la nómina a los empleados que no acudan a trabajar hasta un fallo del Tribunal Supremo Federal (STF) a favor de la petrolera, que determinó que se reestableciera el porcentaje mínimo del 90% de empleados que han de seguir trabajando.

Pero sigue adelante y suma ya casi tres semanas, paralizando la actividad en 113 plantas repartidas en 13 Estados del país, según los datos de la FNP, la Federación Nacional de Trabajadores del Petróleo. Detrás del paro está la petición de que se anulen los despidos de los empleados de la fábrica de fertilizantes nitrogenados de Paraná, cuyo cierre definitivo ha sido comunicado recientemente por Petrobras y conlleva la salida de casi 400 empleados, y el cumplimiento de los acuerdos de negociación colectiva por parte de la empresa. Los camioneros hicieron un gesto a los petroleros este lunes al unirse a ellos en una protesta en el puerto de Santos contra el precio del diésel.

Ajena a la creciente presión, Petrobras se mantiene en sus trece: insiste en que el movimiento está “fuera de lugar” y afirma haber tomado las medidas oportunas para garantizar la continuidad de sus actividades. Según la compañía, los centros están operando adecuadamente, “con refuerzos de equipos de contingencia cuando hace falta, y no hay impactos en la producción hasta la fecha”. La petrolera estatal ha sido autorizada para contratar trabajadores temporales que sustituyan a quienes están huelga y no descarta importar combustible si es necesario para asegurar el normal suministro.

El paro ha elevado el riesgo de que no haya gasolina suficiente para abastecer las ingentes necesidades de consumo del país más grande de América Latina. Décio Oddone, director general de la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP), envió una carta al Tribunal Superior del Trabajo alertando sobre el riesgo de desabastecimiento de combustibles por la huelga de los trabajadores. En la misiva, obtenida por la agencia Reuters, Oddone afirma que, aunque Petrobras ha tratado de aplicar soluciones temporales y ha destinado equipos de contingencia a las instalaciones operativas, “la situación se aleja de la normalidad”. Hasta el momento no ha tenido impacto sobre el suministro. Pero “pero puede que se produzca”, subraya Oddone.

Los sindicatos discrepan: creen que la huelga no pone en riesgo la producción de la compañía y consideran que Petrobras utiliza dos discursos distintos para tratar la cuestión del desabastecimiento en función de cuál le convenza más.

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