Mundo 18-10-2017

Unicef reclama con urgencia más fondos para seguir ayudando a niños rohinyás

Unicef reclamó hoy con urgencia más fondos para seguir ayudando a los niños rohinyás huidos a Bangladesh desde la vecina Birmania (Myanmar) y que suponen el 60 % del total de 582.000 refugiados de esta minoría musulmana, tras recibir sólo un 7 % de los 76 millones de dólares requeridos.

"Sin fondos adicionales inmediatos, Unicef no podrá continuar proveyendo protección y ayuda vital a los niños rohinyás que han escapado de la horrible violencia en Birmania en busca de refugio en Bangladesh", alertó Unicef en un comunicado.

El próximo 23 de octubre se celebrará en Ginebra una conferencia de donantes para obtener fondos con los que financiar el llamamiento humanitario de la ONU para atender a los rohinyás y Unicef insistió en que necesitan el dinero para los próximos 6 meses de trabajo.

"En estos momentos les podemos dar únicamente apoyo inmediato, pero en total necesitamos 76 millones de dólares para un apoyo a largo plazo, como en los próximos seis meses, aunque sólo hemos conseguido el 7 %. Esta no es una cantidad suficiente", explicó a Efe un portavoz de Unicef en Bangladesh, Sakil Faizullah.

Unicef destacó en su nota que sin los fondos necesarios deberán poner fin al tratamiento y transporte de agua para más de 40.000 personas, no podrán proveer de "comida terapéutica" a 15.000 niños con malnutrición y otros 80.000 no tendrán acceso a servicios sanitarios básicos, entre otras necesidades.

"Los niños rohinyás han sobrevivido ya a atrocidades. Todos ellos necesitan ayuda vital básica, no mañana o la próxima semana o el próximo mes, la necesitan ahora", alertó Unicef.

La ONU elevó ayer a 582.000 el número de rohinyás que han llegado a Bangladesh huyendo de la violencia en Birmania desde el pasado 25 de agosto, 45.000 más que en el anterior informe del pasado lunes.

La crisis de los rohinyás comenzó ese día, tras un ataque de un grupo insurgente de esta comunidad musulmana contra tropas en el estado occidental birmano de Rakhine, una acción que fue respondida por el Ejército con una campaña que aún continúa.

De acuerdo con testigos y organizaciones de derechos humanos, el ejército arrasó poblados incendiándolos y ha matado a un número indeterminado de civiles, a los que tiroteó cuando vaciaba esas localidades.

Antes de la campaña militar se estimaba que alrededor de un millón de rohinyás habitaban en Rakhine.

Birmania no reconoce a los rohinyás como una comunidad de este país y los considera bangladeshíes, mientras que Bangladesh, donde ya antes de esta crisis vivían unos 300.000 miembros de esta minoría, los ha tratado siempre como extranjeros y hasta ahora solo algo más de 30.000 están reconocidos como refugiados.


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