Sociales 13-11-2019

Venecia sufre su peor inundación desde el desastre de 1966

Las escuelas están cerradas. El agua entra en las casas, en los exclusivos hoteles, y hasta en algunos museos. Arrastra góndolas y lanchas amarradas, y ha hundido a tres vaporetti, los barcos que se utilizan como transporte público.

Venecia ha sufrido esta noche su peor inundación desde 1966 después de que el fenómeno del acqua alta, la subida de las mareas, haya alcanzado los 187 centímentros.

Se trata de una “devastación apocalíptica”, ha señalado el presidente de la región del Veneto, Luca Zaia. ”Venecia está de rodillas. La basílica de San Marcos ha sufrido graves daños, así como toda la ciudad y las islas”, añadía por su parte el alcalde, Luigi Brugnaro, después de una de las noches más duras que ha sufrido en su historia la ya frágil ciudad.

El alcalde compareció en una rueda de prensa muy afectado por los destrozos y aseguró que había visto a gente llorar “porque había perdido todo” y que ha llegado el momento de dar “una respuesta histórica” para salvaguardar una de las más importantes “tarjetas de visita” de Italia.

El Gobierno italiano informó hoy de que la situación de Venecia se afrontará en el próximo Consejo de ministros en el que se evaluarán “las intervenciones necesarias y urgentes para proteger la ciudad y los habitantes” y tanto el presidente del Gobierno, Giuseppe Conte, como algunos ministros llegarán hoy a la ciudad “Serenissima”.

La subida de la marea se ha cobrado la primera víctima mortal, un hombre de 78 años que murió electrocutado en su casa de la isla de Pellestrina, una de las lenguas de tierra que separan la laguna de Venecia del mar abierto. El agua entró en su casa y le provocó un cortocircuito fatal mientras buscaba los generadores.

Este acqua alta recuerda mucho al desastre de 1966, la peor marea de la historia, cuando el nivel alcanzó los 198 centímetros. Esta noche el 85% de la ciudad estaba inundada.

Uno de los lugares más afectados por la subida de la marea es la famosa plaza de San Marcos, donde durante la noche el nivel del agua alcanzó los 110 centímetros. Preocupa mucho el estado de la Basílica, que se ha vuelto a inundar. Sólo se ha inundado cinco veces en toda la historia, desde que el Doge Giustiniano Partecipazio la erigió para custodiar los restos de San Marcos evangelista. Esta es la sexta en 1.200 años.

Cuatro de estas últimas inundaciones en la Basílica de San Marcos han tenido lugar en los últimos veinte años. No ha pasado mucho tiempo desde la última, el octubre del año pasado, cuando el agua regó decenas de metros cuadrados de su interior. Ayer entraron hasta 70 centímetros de agua en la zona del nártex, donde los mosaicos que forman el suelo y las columnas acaban de ser restaurados después del agua alta de octubre de 2018.

En esa ocasión, su administrador dijo que la Basílica envejeció 20 años en un sólo día. “No tenemos sistemas de defensa cuando el agua es tan alta”, ha declarado uno de los llamados procuradores de San Marcos, Pierpaolo Campostrini, en La Repubblica. “Todo es insuficiente”.

“Un terremoto o el derrumbe de un edificio son evidentes, pero una invasión de mareas repetida como esta acrecienta el daño porque está solapado, escondido”, explicó Campostrini sobre el desastre en los mosaicos.

Los vecinos también dicen que nunca habían visto una marea de este tipo. Matteo Secchi, fundador de Venessia.com, una asociación que lucha para la protección de la ciudad, estaba trabajando en un hotel cuando empezó a subir la marea. “Veía que el agua subía y subía y comenzaba a alcanzar las tomas eléctricas. Todo empezó a saltar, y no paraba. Tenía miedo de que continuase y que Venecia quedase para siempre bajo el agua”, cuenta a La Vanguardia.com justo después de despertarse, porque se ha pasado toda la noche sacando agua y excrementos de los edificios.

“El clima en la ciudad es verdaderamente malo, hemos sufrido muchísimos daños, millones de euros. Han saltado neveras, ordenadores, de todo. Las empresas están de rodillas, los hoteles, los restaurantes, las tiendas, los trabajadores... estamos todos fatal”, lamenta Secchi.

Según las previsiones del Centro de mareas de la ciudad –que también se ha inundado–, el acqua alta continuará durante toda la semana. Esta mañana, a partir de las 10.20, se prevé otro pico con una subida hasta 145 centímetros. El organismo tuvo que pedir a los medios de comunicación que difundan sus previsiones ya que ellos tienen cortadas las líneas telefónicas.

Toda Italia se ha visto afectada por las lluvias torrenciales de esta semana. Otro lugar crítico ha sido Matera, una ciudad en el sur del país que este año es capital europea de la cultura, donde las históricas calles se han convertido en riadas y las famosas sassi, las casas excavadas en las cuevas, están también inundadas.

LA VANGUARDIA