Mundo 24-08-2020

Vizcarra pide una "sanción ejemplar" por la muerte de 13 personas en una fiesta ilegal en la capital peruana

De las personas detenidas por la Policía en la reunión clandestina, 15 dieron positivo por covid-19, según el mandatario.

El presidente de Perú, Martín Vizcarra, ha pedido una "sanción ejemplar" y "el máximo castigo" para los responsables de organizar una fiesta en una discoteca de Lima, en la que murieron 13 personas al tratar de huir de la Policía.

Los oficiales intervinieron en el centro nocturno a petición de vecinos de la zona para detener la celebración prohibida debido a las restricciones por la pandemia del coronavirus.

"Tengo pena y tengo tristeza por las personas y familiares de los fallecidos, pero tengo cólera e indignación con los irresponsables de organizar este tipo de eventos", declaró el mandatario peruano durante un evento oficial realizado en la región de Arequipa este domingo. Se trata de "un hecho sumamente grave", agregó.

Vizcarra también dio a conocer que de las 23 personas detenidas por la Policía mientras intentaban escapar de la discoteca, 15 dieron positivo en las pruebas de covid-19.

"No puede ser que pese al llamado que hacemos todos los días haya empresarios, como los dueños de esta discoteca, que exponen la vida de estos jóvenes", agregó el presidente, recordando que ya se ha ordenado realizar una investigación minuciosa. Los propietarios de la discoteca, una pareja, ya han sido detenidos por la Policía.

La tragedia

Los hechos ocurrieron después de las 21.00 (hora local), cuando oficiales intervinieron en la discoteca Thomas Restobar, ubicada en el distrito de Los Olivos. Según la versión policial, en el lugar había unas 120 personas en un espacio muy reducido.

Cuando los asistentes vieron entrar las fuerzas de seguridad, intentaron escapar de la reunión clandestina, lo que derivó en una aglomeración en la única salida, donde se atropellaron y aplastaron. Además de las víctimas fatales, otras seis personas resultaron heridas, entre ellos tres policías.

Familiares de las víctimas denunciaron que el pánico se desató entre los asistentes a la fiesta debido a los gases lacrimógenos arrojados por los agentes. "Parece que esa gente ha muerto asfixiada", contó un vecino del barrio.

La utilización de algún tipo de arma o bomba lacrimógena fue descartada en un comunicado del Ministerio del Interior. Las autoridades precisaron que la fiesta se organizó pese al toque de queda decretado por la pandemia del coronavirus.

RT