Política 14-07-2021

El futuro de Túnez en manos de Catar

Oponerse en el Parlamento de Túnez a dejar la economía nacional en manos de Catar conlleva el peligro de ser víctima de agresiones físicas por parte de diputados islamistas.

La líder de la oposición laica tunecina, Abir Mussi, sufrió en su cuerpo los "argumentos" de dos representantes de Al Karama, la facción islamista radical de la Asamblea de Representantes del Pueblo. Golpeada a puñetazos y pateada en el suelo, Mussi debió ser atendida por el doctor del recinto, pero siguió defendiendo sus tesis durante horas.

Como otros miembros de la desunida oposición laica, la líder del Partido Desturiano Libre (PDL) se opone con todas sus fuerzas a la concesión a un fondo catarí de la gestión de las relaciones financieras entre los dos países, lo que —aseguran— dejaría la economía tunecina en manos del emirato del Golfo. El PDL es acusado por sus oponentes de representar los intereses del antiguo régimen, pero es el favorito en las últimas encuestas de opinión.

El presidente del Parlamento, el miembro del partido islamista Ennahda, Rachid Gannuchi y el primer ministro, Hichem Mechichi, defienden el acuerdo con los cataríes, arguyendo la crisis económica que vive el país, y se han desplazado, cada uno por su lado, a Doha recientemente.

Rachid Gannuchi es un líder islamista histórico, condenado por delitos de violencia bajo el mandato de Habib Burguiba y amnistiado por el expresidente Zine el-Abidin Ben Alí. Volvió del exilio en 2011. Es el hombre fuerte de Ennahda, que tras la llamada Revolución de Jazmín obtuvo la mayoría en las primeras elecciones post-Ben Alí. Ennahda intentó islamizar a una sociedad que resistió el embate y salió a la calle para oponerse a la instauración de una nueva dictadura salida de las urnas.

En los comicios de 2014 perdió la mayoría e inició un cambio de imagen que pretende representar un "islam democrático", alejado del radicalismo que le había caracterizado poco tiempo antes. Las legislativas de 2019 dieron a Ennahda 54 diputados de 217, lejos de la mayoría para gobernar en un escenario político donde varios pequeños partidos hacen difícil la toma de decisiones en el Parlamento. Por si fuera poco, el presidente del país, el conservador Kais Sayed, se encuentra también enfrentado al Gobierno y al partido mayoritario.

En los comicios de 2014 perdió la mayoría e inició un cambio de imagen que pretende representar un "islam democrático", alejado del radicalismo que le había caracterizado poco tiempo antes. Las legislativas de 2019 dieron a Ennahda 54 diputados de 217, lejos de la mayoría para gobernar en un escenario político donde varios pequeños partidos hacen difícil la toma de decisiones en el Parlamento. Por si fuera poco, el presidente del país, el conservador Kais Sayed, se encuentra también enfrentado al Gobierno y al partido mayoritario.

Fuente: Sputnik Noticias