Política 21-01-2021

El gobierno de Biden pone en espectativa al mundo entero

Una vez investido Joe Biden como el 46º presidente de los Estados Unidos, se inicia una andadura que podrá estar en parte marcada por recomponer la arquitectura de relaciones internacionales, ignorada en gran medida por el anterior líder estadounidense, Donald Trump.

¿Qué puede mejorar Biden con España?

Las relación bilateral de España con EEUU también atiende al marco más amplio que representa la UE, donde las iniciativas se acuerdan. La política arancelaria fijada por Donald Trump a muchos productos europeos, entre ellos la producción agroalimentaria de España, o incluso la llamada tasa Google, son asuntos que han afectado de lleno a muchos países de la Unión.

¿Cabe esperar de la nueva Administración de EEUU una mejora del multilateralismo? Pese al optimismo mostrado por las élites gobernantes, también las de España, los expertos no auguran grandes cambios en la dimensión bilateral más allá de una mayor fluidez en la relación y un marco más amplio de negociación de asuntos como la política arancelaria.

La cuestión del Sahara Occidental

El 10 de diciembre Donald Trump firmó una declaración reconociendo la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental, territorio aún pendiente de descolonización según Naciones Unidas.

El Gobierno español no se ha pronunciado sobre si la llegada de Biden ayudará a revertir este reconocimiento y tampoco se plantea exigir un cambio de postura. La ministra de Exteriores, Arancha González Laya, se ha limitado a pedir que el proceso continúe discutiéndose en el seno de la ONU. "Lo que España sí insiste, más allá de la decisión que tome Estados Unidos, que ha tomado el presidente Trump y haga lo que haga el presidente Biden, es la necesidad de revivir el proceso en las Naciones Unidas", declaró a RTVE.

En este sentido, Luis Galiana recuerda que este asunto, que para España puede ser central, "para la política norteamericana es muy marginal". A su juicio, Trump se limitó "a avanzar en la vía que de facto venía planteándose desde hace tiempo: no defender las resoluciones de la ONU para el Sahara".

El control del salafismo, que en los últimos años Marruecos parece más decidido a combatir, y los deseos de EEUU de controlar el fundamentalismo islámico, pueden terminar de explicar pasos como los que dio la anterior Administración estadounidense en este aspecto, señala Galiana. "Y esto puede ser parte del trasfondo que subyace tras el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental".

¿Un respiro para el multilateralismo y los aranceles?

Otra de las órdenes ejecutivas firmadas por Biden apenas pisó el Despacho Oval, atiende a evitar la salida del país de la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde ya no pagaba cuotas.

Estas iniciativas marcan lo que Galiana denomina "una vuelta al tipo de multilateralismo que había entrado en crisis" y un "reforzamiento de liderazgo mundial" incluso poniéndose al frente de algunas de ellas. "Pero EEUU, en los aspectos bilaterales, mantendrá sus intereses estratégicos, que pueden pasar por seguir manteniendo la base del Africom [mando unificado de EEUU para África] en Rota o en emplazarla en Marruecos". Según este especialista, en general Washington puede ahora dotarse de una perspectiva mayor que le hará tener más fuerza a la hora de negociar, como en la cuestión de la política arancelaria.

"EEUU ha castigado todas las exportaciones alimentarias españolas, pero ahora pueden quedar sujetas a un marco más amplio de negociación donde asuntos muy periféricos se pueden ver involucrados en políticas de mucho mayor calado, como el apoyo a la industria aeronáutica, que es la que desencadenó todo este conflicto. Así que no cabe esperar cambios substanciales".


Las esperanzas en Biden como clave doméstica

El ministro Salvador Illa, candidato por el PSC-PSOE a la presidencia de la Generalitat de Cataluña, se hace eco del cambio que puede suponer Biden. ¿Cabe aludir al factor de la esperanza, como dice, o es una sobredimensión? "Claramente lo segundo", matiza Luis Galiana. "El uso de la política exterior como un asunto interno de repercusión directa es algo habitual, pero como elemento de compromiso no se puede hablar en estos términos. 'Esperanza' o 'nueva era' son palabras que tienen muy poco detrás".

Papel en Latinoamérica y en la OTAN

La agenda de Washington para Latinoamérica es propia. La de España debe emanar primero del consenso en la Unión Europea. "EEUU nunca ha reconocido ningún papel allí de Europa, no creo que esto cambie en modo alguno", sostiene este docente. "Los cambios respecto a Cuba que se plantearon durante la Administración de Obama es posible que se retomen, pero independientemente del papel que puedan jugar la UE o España".

A finales de 2019 Donald Trump arremetió contra los países miembros de la OTAN justo en el 70º aniversario de su creación. Denunció que la alianza había quedado anticuada y exigió a todos sus integrantes asumir el compromiso de invertir el 2% de su PIB en defensa. Y en gasto militar, España figura a la cola, solo por delante de Luxemburgo y Bélgica. ¿Solicitarán los nuevos gobernantes estadounidenses que se siga aumentando la contribución? En realidad es un compromiso adquirido en el seno de la alianza para 2024. EEUU invirtió en 2020 el 3,87 % de su PIB, de ahí la presión a países como España, donde esta factura supuso en 2019 sólo el 0,91% del PIB. Y las estimaciones de la propia alianza para 2020 solo consignan un exiguo aumento hasta el 1,16%.

De modo que no cabe esperar grandes cambios en este sentido con Biden, si acaso una redefinición del papel de la OTAN. "Se escenificó mucho un enfrentamiento a cuenta de la factura del gasto de la organización, que EEUU busca que sea más soportado por los socios europeos que directamente por Norteamérica", explica Galiana, que concluye que a la teatralización de Trump en esta cuestión seguirá una profundización por parte de Biden. "Es una constante desde hace ya bastante tiempo, con Trump hubo una escenificación de la postura de EEUU, que a largo plazo se irá materializando".

Prensa ICS