Política 09-05-2022

Indígenas asentados en protesta se retiran de Bogotá, Colombia

Las 15 comunidades indígenas asentadas en el Parque Nacional de Bogotá, Colombia, comenzaron durante el fin de semana su traslado a sus lugares de origen después de alcanzar un acuerdo el viernes con representantes del Gobierno distrital y nacional, en el cual participaron, entre otros, la Comisión de la Verdad como mediadora, la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría General de la Nación.

Según los acuerdos alcanzados, los indígenas que no estén interesados en retornar serán trasladados a una Unidad de Protección Integral (UPI) La Florida, donde recibirán alojamiento temporal, servicios de salud, educación, atención a la primera infancia y se abrirán espacios para la comercialización de sus productos.

En el acuerdo, los Gobiernos distrital y nacional se comprometieron a asegurar el proceso de transición digno y seguro para las familias que deseen retornar a sus territorios.

Asimismo, para las familias que deseen quedarse en Bogotá habrá acompañamiento y fortalecimiento en procesos organizativos, acompañamiento psicosocial y en temas económicos.

Las familias asentadas en el parque fueran trasladadas este sábado 7 de mayo a la Unidad de Protección Integral (UPI) ubicado en el parque La Florida, en la localidad de Engativá.

El Distrito le aseguró a las comunidades la provisión de alimentos, servicios de salud, educación, atención a la primera infancia y la apertura de espacios para que comercialicen sus productos.

En el entendimiento también se estableció, que el Gobierno de Iván Duque dará apoyo económico a los indígenas para financiar sus proyectos productivos y alternativas de vivienda acordes con sus prácticas socioculturales.

Han pasado más de siete meses desde que indígenas del pueblo Embera y otras comunidades se instalaron en el Parque Nacional Enrique Olaya Herrera, ubicado en el centro de Bogotá.

Desde el 29 de septiembre de 2021, más de 1.800 personas pertenecientes a 15 pueblos indígenas han estado viviendo en precarias condiciones con las que han tenido que soportar las fuertes lluvias que azotan a la capital.

En noviembre pasado la comunidad indígena Embera denunció no solo ser víctimas de desplazamiento por la violencia, sino tener a niños indígenas que enfermos y desnutridos que necesitan asistencia.

En octubre, el indígena Nasa y senador colombiano, Feliciano Valencia, condenó los varios intentos de desalojo a los indígenas del Parque Nacional: "Exijo a la administración distrital que no se use la fuerza, hay mujeres, niños y adultos mayores, y la responsabilizo de cualquier agresión", dijo.

Fuente: Telesur