Salud 19-05-2021

La batalla por la vacuna: cómo Corea del Norte lucha contra la pandemia

Corea del Norte fue uno de los países que cerró sus fronteras para evitar la propagación del COVID-19 a su territorio. Oficialmente en Corea del Norte no hay infectados y el país incluso desarrolla su vacuna, pero ¿de verdad Pyongyang ha logrado evitar el brote del nuevo coronavirus en su territorio?

Incluso un año y medio después del brote de coronavirus en Wuhan, en China, no es fácil aseverar con certeza cuál es la situación epidemiológica en Corea del Norte, pero expertos especializados en este país asiático predicen que el virus encontró su camino al país ya a principios de 2020 e incluso provocó casos mortales.

También, algunos medios —citando fuentes surcoreanas— informan que Pyongyang recurre a medidas extraordinarias e incluso severas con relación al coronavirus.

En particular, se asevera que las autoridades norcoreanas ejecutaron a un ciudadano que violó las medidas de cuarentena y transportó bienes a través de la frontera con China. La noticia tiene fecha de noviembre de 2020. Es difícil aseverar si estas aseveraciones tienen que ver algo con la verdad.

Pero no hay duda de que la cúpula dirigente de la nación asiática toma en serio el peligro que representa la propagación del coronavirus.

Medidas decisivas y cifras poco claras

Corea del Norte logró evitar el escenario de pesadilla al que se enfrentaron los países europeos y EEUU y al que se enfrentan hoy la India y Brasil. Es más, es probable que la situación en Corea del Norte sea mejor que en su vecina del sur. El número de infectados allí ya suma 132.000.

Para abril de 2021 se habían realizado más de 40.000 pruebas del coronavirus en Corea del Norte. Pese a un número tan grande de pruebas, Corea del Norte insiste que no se registró ningún caso confirmado de COVID-19, una aseveración que es difícil de creer.

El razonamiento puede estar vinculado con el supuesto deseo de no manchar la imagen del país en la escena internacional. Entretanto, el país empezó el gran proyecto de construcción de hospitales en diferentes partes del país. La obra principal de este proyecto es el Hospital General de Pyongyang.

Las medidas anti-COVID resultaron tan estrictas que los diplomáticos extranjeros tuvieron que abandonar el país y dirigirse a la ciudad rusa de Vladivostok, una ciudad rusa grande cerca de Corea del Norte. En febrero de 2021, los diplomáticos rusos incluso tuvieron que cruzar la frontera norcoreana-rusa empujando un remolque sobre el ferrocarril durante más de un kilómetro. Por ahora es prácticamente imposible llegar o salir de Corea del Norte por vía aérea.

En otras ocasiones, ante la existencia de supuestas infecciones en algunas ciudades del país, el Gobierno impuso medidas de emergencia en las respectivas zonas y limitó drásticamente el acceso a las localidades en cuestión.

En cualquier caso, Corea del Norte, gracias a sus políticas severas, ha conseguido evitar un brote de la epidemia a gran escala en su territorio.

Esta es una noticia muy buena para el país asiático porque en caso contrario su sistema sanitario habría tenido que pasar por una de las pruebas más duras en su historia, comparable con la infame Ardua Marcha —el nombre dado a la hambruna que sufrió entre 1994 y 1998—.

En busca de vacunas

Si bien oficialmente Corea del Norte no ha informado sobre casos registrados de COVID, espera recibir las vacunas de AstraZeneca y Oxford a través del fondo COVAX, según un informe. Estaba previsto que Pyongyang lanzase una campaña de vacunación en la primera mitad de 2021, pero el envío de los medicamentos ha sido aplazado. Las negociaciones, entretanto, continúan.

Pyongyang, al mismo tiempo, hace esfuerzos encaminados a la creación de su propia vacuna. Los medios occidentales y surcoreanos informaron que los hackers del norte habían tratado de hacerse con información clasificada sobre la vacuna de Pfizer.

Corea del Norte busca una tecnología para crear una vacuna efectiva y producirla por sí misma. Pero esto tardaría un período largo de tiempo. Entretanto, Corea del Norte podría optar por la vacuna rusa Sputnik V, que tiene un nivel de eficacia del 91,6%.

El medio surcoreano Daily NK, que se especializa en Corea del Norte y tiene una red de informantes en este país, asevera que sus fuentes confirmaron que la vacuna norcoreana basada en la información robada está en desarrollo.

En enero de 2021 una fuente de Daily NK indicó que la vacuna ya había pasado por dos fases de desarrollo y que en aquel entonces ya se encontraba en la tercera fase de ensayos clínicos. En particular, señaló que pusieron a prueba dicha vacuna en los pacientes en quienes se sospecha el COVID-19.

Sin embargo, no es posible confirmar la veracidad de los datos presentados por el medio surcoreano ni predecir el nivel de eficacia del medicamento norcoreano.

El Centro de Investigaciones de la Industria Biológica de la Universidad de Kim Il-sung —la más prestigiosa del país—, según se informa, se ocupa de las principales obras de investigación y creación de la vacuna norcoreana.

Con su propia vacuna o sin ella, la situación epidemiológica en Corea del Norte es relativamente estable. Actualmente, el país, de hecho, sí lucha contra la pandemia como la mayoría absoluta de los países del planeta. El Gobierno dice que no hay infectados, pero se apura en hacerse con una vacuna.

Prensa ICS / Sputnik Noticias